El robo santo de Conques, la historia que hizo famoso este pueblo francés (como salido de un cuento).

En eso de pueblear, la región de Aveyron es una de mis favoritas en Francia. Algo que había contado en esta ruta por pueblos de Aveyron, en donde cada uno de ellos parece la escenografía de un cuento. En particular, en el pueblo de Conques pude conocer una historia muy singular. Esto fue en mi segunda vez en en este pueblo, siguiendo la ruta de la Via Podiensis (el Camino de Santiago por Francia). De hecho esta historia es una de las mayores curiosidades de Conques. Tan curiosa que le ha valido fama por siglos hasta convertirse en uno de los puntos más emblemáticos de peregrinación en Francia.

curiosidades de Conques

Actualmente Conques es célebre por sus calles empedradas y casas medievales que parecen congeladas en el tiempo. Pero eso lo pueden ver en fotos desde este enlace a un post dedicado a Conques. Aquí les voy a contar del curioso suceso histórico llamado furtum sacrum o “robo santo”.

El robo de una santa

Esta historia, una de las curiosidades de Conques, sucedió en el siglo IX. Como resultado, Conques se convirtió en un destino de peregrinación célebre por los siguientes siglos (y hasta la actualidad). La historia cuenta que unos monjes de la abadía de Conques decidieron que el prestigio de su institución necesitaba una acción que le diera mayor reconocimiento. Esto pensando precisamente en recibir un caudal mayor de peregrinos.

Por aquellos tiempos, el «éxito» en convocatoria de una abadía o iglesia estaba determinado por la importancia de sus reliquias sagradas. Un monje de Conques fue enviado a la cercana ciudad de Agen. Allí descansaban los restos de Santa Fe (Sainte-Foy), una joven mártir cristiana venerada desde hacía siglos. Durante más de diez años, el monje convivió con la comunidad religiosa de Agen con el fin de ganar su confianza, para finalmente robar las reliquias de Agen y llevarlas de manera oculta hasta Conques. Lo curioso es que con el tiempo, esta acción fue justificada como un designio divino. Así la pequeña abadía de Conques se transformó en un poderoso centro de peregrinación del Camino de Santiago.

Una de las reliquias más admiradas de Europa

La reliquia originaria de Agen fue depositada en un relicario conservado intacto hasta hoy: la impresionante estatua de Santa Fe, cubierta de oro y piedras preciosas. Además, a lo largo de siglos, nobles, reyes y tantos peregrinos fueron donando joyas y ofrendas, conformando uno de los tesoros medievales más admirados de Europa. Hoy, estas reliquias se exhiben en el museo del pueblo de Conques, mientras que el «robo santo» es una anécdota de la historia.

Otras joyas de Conques: el tímpano del Juicio Final

Además de la reliquia, la abadía de Sainte-Foy guarda otra joya medieval: su tímpano románico del Juicio Final, posee más de 120 figuras talladas, un enorme relato visual que entonces funcionaba como una verdadera lección moral para los peregrinos que no sabían leer: así se explicaban pasajes de la doctrina cristiana, y en particular, quienes iban al paraíso y quienes iban al infierno. Hoy, cada noche de verano, se proyecta sobre el tímpano en el frente de la iglesia un espectáculo de luces que también recrea los colores originales del tímpano, devolviendo al visitante la experiencia que vivieron los peregrinos hace más de 900 años.

Conques hoy: un pueblo de enorme patrimonio arquitectónico congelado en el tiempo

Conques fue uno de los pueblos más emblemáticos de mi tramo por el Camino de Santiago (Via Podiensis) así como de la región de Aveyron. Es que su aspecto, con sus calles estrechas, sus casas con entramados de madera y techos de pizarra, el puente románico y toda su vista panorámica junto al río Dourdou, así como la tranquilidad solo alterada por los peregrinos y senderistas del camino, lo convierten en punto obligado a conocer en esta región.

Entre sus actividades esenciales que recomiendo, sin dudas visitar el tesoro de la abadía y contemplar el relicario es una de las primordiales. También caminar hasta el pequeño puente medieval sobre el Dourdou, o simplemente «pederse» por sus calles para apreciar el encanto de su arquitectura.

Conques es un pueblo pequeño (de menos de 300 habitantes permanentes), pero muy animado cada día por el paso de decenas o cientos de peregrinos, así como también visitantes atraídos por su historia y la espiritualidad. Lo dicho, lo curiosos de la historia de su “robo santo”, es una anécdota que se suma al encanto de este rincón medieval. Por si fuera poco, Conques hoy está clasificado como uno de los pueblos más bellos de Francia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.