Resulta asombroso el modo en que ha cambiado la forma en que los viajeros deciden los destinos de sus próximos viajes. Y en ello es evidente la influencia de las redes sociales, y su contribución a revolucionar las formas en que se realizan campañas de promoción turística. Lo que hoy funciona como nunca es el contenido genuino, compartido en redes por verdaderos embajadores y viajeros que comparten experiencias de primera mano.
Los usuarios de redes sociales toman decisiones basadas en la visualización de contenido en donde perciben experiencias reales: ya sea a través de fotos, videos, reseñas, anécdotas curiosas. El contenido generado por viajeros, funciona como un verdadero «boca a boca» cuando se comparte en múltiples plataformas, alcanzando en muchos casos un fenómeno viral. Desde el blog, posicionamos por ejemplo un estilo de viajes asociados a explorar pueblos desconocidos por Europa bajo el hashtag «pueblear«.
Los reels y TikTok: un cambio de paradigma
La tendencia ineludible en plataformas como Instagram y TikTok, es que los propios visitantes cuentan sus historias y experiencias. Esto sucede mayormente a través de carrousels de imágenes, o simples videos en formatos breves que sirven de reseñas de un lugar o destino. Hay variantes muy relevantes, como las historias de Instagram (que transmiten la sensación de inmediatez de primera mano). La clave en el contenido es transmitir la sensación de autenticidad al compartir momentos genuinos: un desayuno frente al mar, una caminata en un pueblo, un viaje por carretera.
Los usuarios confían en sus referentes viajeros, ya sean grandes influencers o usuarios de redes conocidos que comparten su contenido. Y este tipo de contenido funciona mucho mejor que los anuncios tradicionales. Los próximos destinos de viaje se deciden en videos de Youtube, en Instagram, en TikTok, o en blogs.
El viajero como generador de contenido.
Ante ese no tan nuevo panorama en la difusión de destinos, los organismos gubernamentales de promoción turística, los hoteles, las agencias de excursiones, se adaptan rápidamente. El objetivo es estar presente con sus marcas y propuestas turísticas en las redes de los creadores de contenido, apelando a la conexión emocional y la sensación de experiencias genuinas que perciben los consumidores de ese contenido.
Los ejemplos de este tipo de experiencias son numerosos. Hay regiones o países que realizan campañas invitando a los propios visitantes a compartir su contenido. Hay pueblos de Francia o de España que promueven viajes de micro influencers de viaje para contar esos destinos.
Otra opción es que los destinos o establecimientos de alojamientos tomen la iniciativa. Por ejemplo existen agencias de redes sociales en España que impulsan la presencia digital a través del marketing en redes sociales. También hay variedad de proveedores de servicios como Sortlist eficientes para promover destinos a través del marketing digital, publicidad, la contratación de creativos.
Una buena idea por parte de destinos es ofrecer estadías gratuitas a viajeros a cambio de contar esas visitas en redes. Estas inversiones tienen una relación costo-beneficio más que interesante. Esta tendencia se repite en regiones distantes, ya sea en Japón, como en países de Latinoamérica, y son muy efectivas para promover rutas o rincones que no suelen aparecer en campañas de publicidad masivas.
La efectividad de contagiar el deseo de vivir esas experiencias
Son muchas las ventajas de este tipo de contenido que los usuarios perciben como más genuino y confiable. Precisamente es la autenticidad de esas experiencias y el modo en que se muestran y comparten lo que potencia la posibilidad de lograr contenido viral. Además, la participación de numerosos microinfluencers hace que la cantidad de perspectivas sea diversa y con múltiples enfoques: desde la gastronomía, el senderismo para descubrir paisajes pocas veces mostrados, la vida nocturna, o tanto más. Ese contenido se comparte y aumenta el alcance orgánico, sobre todo cuando apela a la curiosidad, o a la inspiración emocional. Así se contagia el deseo y las ganas de vivir experiencias parecidas, o repetirlas.
De este modo, ya no se habla de «influencers de viajes», sino de creadores de contenido que no muestran escenas perfectas, sino relatos e historias de vivencias en un destino. Todo tiene un estilo más narrativo y genuino, algo que acrecienta el impacto a través de su credibilidad.
Una oportunidad para promover nuevos destinos.
La fórmula actual para la promoción turística pasa por incentivar a subir contenido en redes sociales a visitantes e influencers, pero sobre todo, a quienes comunican experiencias de una forma genuina. Ese es el tipo de contenido que se debe repostear, el que apuesta a la transparencia a través del relato de experiencias cotidianas, historias reales. Es la mejor promoción y el mejor de los anuncios.

