Una ruta por 8 imperdibles de la Costa Paraná y Esteros del Iberá en Corrientes, Argentina

Este itinerario por el norte de la provincia de Corrientes en Argentina es una propuesta de viaje para conocer en profundidad gran parte de la esencia de la Mesopotamia argentina. Se trata de un itinerario basado en mi propio viaje que combina mucha costa de río, historia, un punto opcional de religiosidad, y sobre todo, naturaleza. Me refiero a un ecosistema absolutamente increíble y en gran parte en estado puro. En la primera parte a lo largo de la costa del imponente río Paraná visitaremos grandes ciudades como la capital provincial, y pueblos sobre la costa con playas preciosas. La segunda etapa de la ruta por Corrientes y Esteros del Iberá es sobre todo para visitar los portales occidentales de los esteros.

Por lo tanto este recorrido propone una experiencia distinta dentro de Argentina. Es una ruta que requiere cierta paciencia en lo organizativo, y la disposición de conectar de un modo más intenso. Esto para disfrutar de los atardeceres y la fauna que avistaremos hasta en el camino, como si fuera parte de la bienvenida.

ruta por Corrientes y Esteros del Iberá

El itinerario de mi recorrido es el siguiente.

La sugerencia es elegir como punto de partida la ciudad de Corrientes, y especialmente el aeropuerto, ya que es el mejor punto para retirar un coche de alquiler.

Para alquilar coche: hice mi reserva en días previos al viaje utilizando la web de Discovercars. Todo el proceso de rentar un coche fue muy fácil, con información clara y detallada para tomar la mejor decisión entre los resultados de búsqueda de distintas agencias.

La propuesta es llegar al aeropuerto de Corrientes: 1. Ciudad de Corrientes > 2. Santa Ana de los Guácaras > 3. Paso de la Patria > 4. Itatí > 5. Ituzaingó + Portal Cambyretá > 6. Isla de Apipé Grande (navegando desde Ituzaingó) > 7. Loreto + Portal San Antonio > 8. Concepción del Yaguareté Corá + Portal Carambola.

Esta ruta por Corrientes y Esteros del Iberá para hacer en coche suma 482 km, lo que en un tiempo continuo serían 6 horas. Pero por supuesto que este itinerario es para disfrutar a ritmo lento. Al menos entre una semana o 10 días si queremos tomarnos el tiempo necesario para permitirnos un ritmo bien tranquilo.

Razones para visitar cada punto de la ruta.

Hacer esta ruta en gran parte por el norte de Corrientes tiene un atractivo difícil de igualar. Condensa en pocos días, algunas de las experiencias más intensas y características del litoral argentino: la combinación entre el paisaje imponente de la costa del Paraná junto a sus playas, atardeceres y vida ribereña. Y en la segunda etapa la biodiversidad única de los Esteros del Iberá, donde es posible ver fauna salvaje en libertad como yacarés, carpinchos o ciervos de los pantanos en escenarios prácticamente vírgenes.

La recuperación de la fauna en esta parte del mundo es asombrosa. Todo gracias al trabajo conjunto de fundaciones como Rewilding, el trabajo de la Gobernación Provincial, y Parques Nacionales. Curiosamente el estado nacional aún no toma de hecho la propiedad de todos los portales donados por la fundación para administrarlos.

A este atractivo natural se suma la dimensión cultural y espiritual del camino, con paradas como Itatí y su basílica (opcional si no tuvieras un interés más allá de lo religioso). O pueblos detenidos en el tiempo alrededor de sus plazas históricas, tales como Santa Ana de los Guácaras y Concepción del Yaguareté Corá. Desde Ituzaingó está la posibilidad de navegar hacia lugares poco explorados como la Isla Apipé Grande (una excursión para hacer en el día o para quedarse al menos una noche en la isla). Y a esto hay que sumar en la última etapa de la ruta la visita a portales menos masivos en los Esteros del Iberá, tales como los portales Cambyretá, San Antonio y Carambola, entre otros.

Es una ruta ideal para quienes buscan naturaleza, identidad y cierta sensación de descubrimiento constante. En una provincia que aún tiene mucho por desarrollar en cuanto a servicios turísticos, vale decir. Nada que disminuya lo inolvidable de la experiencia de recorrerla.

Ciudad de Corrientes: cultura, río y chamamé

La capital provincial, Ciudad de Corrientes, es el punto de partida ideal para este viaje. Y por su tamaño, es una ciudad que sorprende. Su principal atractivo es la renovada costanera sobre el Paraná. Es un lugar perfecto para comenzar a entender el ritmo de los correntinos, y la vida de sus habitantes en torno al río. Lo ineludible es esperar a que caiga el sol en verano para pasear al atardecer, no solo porque el sol cae sobre el río y tiñe todo de tonos cálidos, sino para evitar el calor sofocante. La ciudad también es célebre por su cultura del chamamé que suena en muchos lugares, como cafés, tiendas. Es uno de los géneros más representativos del litoral y desde hace pocos años está declarado como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

No hay que perderse el casco histórico, con su plaza antigua muy cuidada y rodeada de iglesias coloniales y edificios que cuentan parte de la historia argentina. Es una ciudad como para dedicar al menos un día completo para recorrerla con calma. Y también para hacer una noche para probar platos típicos como el surubí o el pacú y caminar su costanera.

Mi alojamiento en ciudad de Corrientes: Alquileres Capibara.

Santa Ana de los Guácaras: un rincón detenido en el tiempo

A pocos kilómetros de la capital está Santa Ana de los Guácaras, un pequeño pueblo que afortunadamente conserva mucho de su historia en su plaza y el entorno. Sus calles tranquilas, su plaza central y su iglesia blanca generan un ambiente muy de «interior» provincial. Santa Ana de las Guácaras es ideal para una parada breve pero pintoresca antes de seguir camino al siguiente punto del itinerario.

Paso de la Patria: playas y vida junto al río

El siguiente destino es retornar a la costa del Paraná en Paso de la Patria, conocido por sus playas sobre el Paraná y su ambiente de destino de veraneo. Evidentemente en verano, sus arenas se llenan de vida, pero incluso fuera de temporada vale la pena. De cualquier modo nos puede tocar calor o clima muy agradable en cualquier momento del año. También es una ciudad famosa por la pesca deportiva, especialmente del dorado. Una buena idea es quedarse al menos una noche, disfrutar de una cena frente al río y aprovechar alguna excursión náutica por el Paraná. Y debo decir, las playas resultaron para mí toda una sorpresa por su belleza, su arena, sus aguas cristalinas. En temporada alta, cuenta con servicio de guardavidas, como toda ciudad balneario que se precie para un chapuzón seguro.

En esta foto la playa a fines de marzo, con calor intenso y sin gente, un paraíso:

Hay que saber que el río Paraná requiere mucho respeto para el baño, y hacerlo solo en zonas habilitadas. Es un río correntoso, con barrancos abruptos bajo el agua. Así que por favor respetar siempre las indicaciones, y no confiarse nunca. En zonas habilitadas es sumamente seguro.

Mi alojamiento en Paso de la Patria: Lagunas Bis Alquileres

Itatí: la fe a orillas del río.

Itatí es uno de los centros religiosos más importantes del país. Su gran símbolo es la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, que se alza imponente casi frente al río. Incluso para quienes no son religiosos como yo, tiene su atractivo conocerla. Cada año llegan peregrinos de todo el país. La recomendación es recorrer la basílica y su pequeño museo que está al lado. Luego caminar por la pequeña costanera y, si es posible, coincidir con alguna celebración para ver el pueblo en su máximo esplendor. Caso contrario, es una ciudad que requiere mucho amor por parte de sus autoridades para mejorarla. Se nota que no ha tenido las mejores administraciones municipales, ni mucho menos. De hecho hace no tanto tiempo hubo un escándalo de proporciones a nivel político que dio la nota de corrupción a nivel nacional. Itatí tiene un gran potencial, y eso es lo que deberían ver y realzar sus representantes.

Ituzaingó y el Portal Cambyretá: la puerta al Iberá

El viaje continúa hacia Ituzaingó, una ciudad bastante más grande, turística, y con servicios más desarrollados, que también funciona como centro de veraneo y como base para explorar la región. Por ejemplo desde Ituzaingó se accede al Portal Cambyretá, una de las entradas menos masificadas a los Esteros del Iberá. Este portal no tiene opciones de excursiones de navegación, pero si sorprende y enamora por sus paisajes abiertos, sus lagunas, sus pastizales y una fauna que incluye carpinchos, yacarés y aves en abundancia.

Es ideal para recorrer en vehículo propio hasta su centro de visitantes o por su terraplen, llegar al camping gratuito con sus quinchos y parrillas, donde es el comienzo de varios senderos breves. Se recomienda llevar binoculares y paciencia: la naturaleza aquí se despliega a su ritmo, y hay que estar siempre atento para contemplarla. Es importante para ingresar a cada portal consultar el estado de los caminos en esta web de Esteros del Iberá.

Mi alojamiento en Ituzaingó: Cabañas el Balcón

Isla Apipé: una experiencia diferente

Desde Ituzaingó nos desviaremos apenas de la ruta por Corrientes y Esteros del Iberá para navegar. Se puede llegar en lancha en solo 20 minutos hasta la Isla Apipé Grande, un destino realmente poco conocido que ofrece una experiencia muy singular. Completamente rodeada por el Paraná y por aguas que pertenecen a Paraguay, esta isla inmensa posee un pueblo de unos 3.000 habitantes. Además tiene varios parajes con ambiente rural, paisajes naturales en proceso de quedar como área protegida. Y sobre todo la sensación de aislamiento que transmite una estadía allí. Aquí no hay turismo masivo ni grandes infraestructuras, pero sí una zona de cabañas de alquiler muy buscadas por los que disfrutan de la tranquilidad y la pesca.

Ver más información para visitar la Isla de Apipé Grande.

Sumando sus playas de río con aguas cristalinas, es ideal para desconectar. Imperdible recorrer su pueblo en bicicleta o a pie, interactuar con los habitantes locales y disfrutar del silencio (cuando no lo interrumpen los monos aulladores es el plan). Es recomendable planificar bien la visita, ya que los servicios son limitados, y si estamos dispuestos a desconectarnos del mundo, es buena idea quedarse al menos una noche.

Mi alojamiento en isla de Apipé Grande: Cabañas Punta Aguirre.

Loreto y el Portal San Antonio: naturaleza y legado jesuítico

Abandonamos nuevamente la orilla del Paraná para adentrarnos en el mundo de los Esteros del Iberá con más intensidad. La ruta por Corrientes y Esteros del Iberá nos lleva hacia Loreto, un pueblo pequeño con raíces históricas vinculadas a las misiones jesuíticas.

En esta foto se puede ver una laguna a poco de la plaza principal de Loreto:

Muy cerca se encuentra el Portal San Antonio del Parque Nacional Iberá, otro acceso privilegiado a los esteros, y en este caso más accesible que el cercano Portal San Nicolás (este, con un camino para coches más preparados, no apto para autos normales). Este portal, el de San Antonio, es ideal para quienes buscan disfrutar de la naturaleza desde el coche, o en algunos senderos breves hasta llegar a la zona de recreación junto a una laguna. Es una zona menos transitada y en desarrollo en cuanto a su infraestructura.

Mi alojamiento en Loreto: Iberá Birding Lodge.

Concepción del Yaguareté Corá y el Portal Carambola: el corazón del Iberá

El recorrido culmina en el pueblo de Concepción del Yaguareté Corá, muy cerca del Portal Carambola. Está considerado uno de los accesos más emblemáticos a los Esteros del Iberá, aunque no el más concurrido. En la zona protegida desde el portal, hay puertos desde donde parten embarcaciones guiadas a navegar por las lagunas y el río Carambola. Es fácil observar ciervos de los pantanos, monos carayá y yaguaretés.

El pueblo de Concepción del Yaguareté Corá, además, conserva un encanto especial con calles de arena y una plaza que es epicentro de la historia del lugar. La recomendación final es quedarse al menos dos noches para aprovechar excursiones al amanecer y al atardecer, cuando la vida silvestre se muestra en todo su esplendor. Y además, dedicar otro día al siguiente punto extra.

Mi alojamiento y excursiones en Concepción del Yaguareté: Cabañas Don Oriol Iberá

+ Extra: Parque Nacional Mburucuyá.

Desde Concepción del Yaguareté Corá, vale mucho la pena sumar una visita en el día al Parque Nacional Mburucuyá, un área protegida algo menos conocida que los Esteros pero imperdible por su diversidad de ambientes: esteros, lagunas, incluyendo palmares y montes nativos. Entre sus principales atractivos se destacan los senderos autoguiados que atraviesan ecosistemas variados, siempre con la posibilidad del avistaje de fauna con especies como monos carayá, carpinchos y una enorme variedad de aves. Es un lugar perfecto para caminar, acampar (de forma gratuita), hacer fotografía de naturaleza. El área de servicios del parque cuenta con muy buen arbolado y sombra para mitigar el calor. Y si bien los senderos no son exigentes en cuanto a riesgos, si es verano, el calor puede ser mala compañía para hacer un sendero al mediodía. Realmente me gustó muchísimo este parque y no recomiendo saltárselo.

Esta ruta por Corrientes y Esteros del Iberá es una forma de entrar en contacto con una región y una Argentina distinta, donde el agua, la tierra y la cultura conviven en equilibrio a pesar de que el desarrollo al mismo tiempo supone una amenaza para este equilibrio. Una tierra que enamora a los que como yo amamos las tradiciones y la belleza de la naturaleza en formas que emocionan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.