La Toscana es famosa por muchas razones. Pero más allá de sus puntos esenciales, hay lugares curiosos en la Toscana que muchas veces se pasan por alto por ser menos conocidos. Entre sus colinas de viñedos, ciudades plenas de arte y pueblos medievales, esta región italiana guarda «secretos» sorprendentes que fascinan a quienes buscamos experiencias únicas más allá de lo clásico.
En el blog ya hablamos de los principales sitios que ver en Toscana, de un itinerario para recorrer sus pueblos más bonitos, así como de los sitios menos conocidos que visitar. En este artículo, haremos un recorrido diferente, explorando diez lugares que además de poco conocidos son muy curiosos y te permitirán ver esta región desde otra perspectiva. Desde pueblos misteriosos hasta termas o ciudades subestimadas turísticamente, estos lugares curiosos en la Toscana son perfectos para extender nuestros días de viaje.
1. Aguas termales de Saturnia
Aunque quizás te sorprenda, en Toscana hay una de las mayores concentraciones de termas y balnearios de Europa. Y así como las termas de Saturnia son de las más conocidas, hay tantas otras recomendables como Bagni San Filippo (Valle de Orcia), o las de Montecatini (cerca de Pistoia). Las aguas termales de Saturnia son más famosas por su emplazamiento en un entorno natural único. Son conocidas como Cascate del Mulino (cascada del molino), por tratarse de piscinas naturales escalonadas sobre un desnivel. Están formadas en piedra caliza y el agua termal está a una temperatura constante de 37.5°C. Como tantas termas, las aguas son ricas en minerales y están abiertas todo el año. Lo curioso es que además de su belleza, es un sitio de acceso gratuito.
Se encuentra a las afueras de Saturnia, y la recomendación es visitarlo en horarios tempranos para evitar las horas de mayor concurrencia.

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2. Aguas termales en Bagno Vignoni
Otras de las termas bonitas que visitar están en Bagno Vignoni. En este caso directamente es un pueblo termal en el Valle de Orcia. Las aguas termales de Bagno Vignoni en la Toscana son aún más curiosas, porque están inmersas en un pueblo famoso por su aspecto medieval. En su histórica Piazza delle Sorgenti, encontraremos una gran piscina termal que funciona allí desde tiempos romanos, aunque no se permiten baños allí. Se puede disfrutar de baños termales naturales en los spas de los alrededores de Bagno Vignoni. Estos centros termales ofrecen acceso a estas aguas en espacios acondicionados y confortables. Es acertado programar una noche al menos en este pueblo para disfrutar con tranquilidad.
3. Conocer Pitigliano
Este pueblo es famoso por estar junto a un acantilado. Está situado en la provincia de Grosseto. Debido a la presencia histórica de la comunidad judía que habita hace siglos el lugar y posee su propia sinagoga, Pitigliano es conocido como «la pequeña Jerusalén de la Toscana». Pitigliano está como tallado en roca volcánica y situado sobre un acantilado de piedra toba con vistas impresionantes. Además de su aspecto medieval, posee varios monumentos históricos, como la Catedral de San Pedro y San Pablo y el Acueducto Medici. Es infaltable un recorrido por la sinagoga del siglo XVI y el barrio judío, que preservan la historia de la comunidad judía de la región. Para llegar a Pitigliano, se recomienda hacerlo en coche desde ciudades cercanas como Florencia o Siena, disfrutando además de un paseo por las colinas toscanas.
4. Visitar el pueblo de Monte Argentario
En la costa Toscana hay sitios preciosos que visitar como Monte Argentario. Tal vez uno de los paisajes y entornos costeros más bonitos por su entorno y playas turquesa y cristalinas. Monte Argentario es una península y municipio, conocida por sus calas escondidas, aguas cristalinas, y mucha naturaleza y forestación. Su atractivo se completa con antiguos pueblos pesqueros, como Porto Santo Stefano y Porto Ercole, en un entorno perfecto para recorrer a pie. Entre los planes, desde disfrutar de la gastronomía local basada en mariscos frescos hasta practicar senderismo o buceo, la costa con senderos brinda vistas panorámicas de las islas de Giglio (siguiente punto) y Giannutri. Para explorarlo, lo ideal es recorrer la península en coche, disfrutando de sus carreteras panorámicas, y hacer paradas para relajarse en las playas escondidas o visitando sus poblados.
5. Explorar el paraíso de la isla de Giglio.
Este pequeño rincón isleño que se ve desde la península de Monte Argentario, con unos pocos pueblos, es un paraíso a escala. Con playas de aguas verde esmeralda entre bosques es un destino que se puede considerar bastante subestimado. La Isla de Giglio está ubicada en la costa de Toscana y posee calas espectaculares, todo en un ambiente tranquilo. Giglio Porto es su poblado y su puerto principal, con casas coloridas y varios restaurantes que sirven mariscos frescos. Otra parada obligada es Giglio Castello, antiguo pueblo medieval en lo alto de la isla, ideal para caminar y disfrutar de sus vistas. Entre las playas recomendadas están Caldane y Arenella, hermosas por sus aguas transparentes. La isla es accesible en ferry desde Porto Santo Stefano, y una vez en ella, está la posibilidad de explorar en coche de alquiler o en autobús de transporte público local.
6. Explorar los Montes Apuanos
Todas esta región es la Toscana menos visitada. Los Montes Apuanos son un macizo montañoso que alberga el Monte Altissimo, donde se encuentran nada menos que las antiguas canteras de mármol que Miguel Ángel seleccionó para sus esculturas más célebres. Además los paisajes son impresionantes, con vistas panorámicas de la costa toscana y senderos que atraviesan acantilados, cuevas o bosques. Se pueden realizar tours guiados a las canteras de mármol, donde además se aprende sobre el proceso de extracción y especialmente, la historia de esta piedra utilizada en obras maestras renacentistas. Además, los Montes Apuanos son mucho más que todo esto: hay rutas de senderismo que llegan a miradores naturales desde los que apreciar vistas inusuales en el corazón de la Toscana.
7. Visitar Pietrasanta.
Pietrasanta está en la costa norte de Toscana y es la capital de elaboración del mármol de Carrara. Es conocida como la «Pequeña Atenas de Italia» por su escena artística y su conexión histórica con el trabajo en mármol, que precisamente ha atraído a escultores y artistas de todo el mundo, como Michelangelo. Sus calles están llenas de arte con esculturas al aire libre, galerías y talleres de artesanos. El casco antiguo es muy recomendable para pasear, conocer la Piazza del Duomo como centro, donde se encuentran la Catedral de San Martino y el Museo de Bozzetti, dedicado a los bocetos de esculturas. Se puede llegar fácilmente en tren desde ciudades como Pisa, Lucca o Florencia, o en coche, recorriendo la pintoresca costa de Versilia.
8. Visitar Vinci, el pueblo de Leonardo
Si hay otro sitios entre los lugares curiosos en la Toscana, solo por el hecho de ser el pueblo natal de Leonardo (da Vinci) es que ya vale la pena este destino. Vinci, no tan lejos de Florencia, tiene como principal atractivo el Museo Leonardiano, que ofrece una mirada a la vida y obra del renombrado genio, artista e inventor. Hay una interesante exposición de maquetas con sus inventos y reproducciones de sus dibujos. También se puede visitar la Casa Natale di Leonardo (la casa natal del artista), situada en medio de las colinas toscanas. Es muy bonito en esa visita imaginar la infancia del genio en su entorno, rodeado de olivares y viñedos. Se encuentra a unos 40 km de Florencia y es accesible en coche o tren hasta Empoli, desde donde un autobús directo conecta hasta Vinci.
9. Visitar Grosetto y su imponente fortificación.
Grosseto, en la región de Toscana, es otro destino menos conocido pero nuevamente con mucha historia, y belleza natural. Este pueblo medieval rodeado de colinas y cerca del mar Tirreno, merece conocerse por varias razones. Para empezar, realizar un paseo por su casco antiguo amurallado, con la imponente Catedral de San Lorenzo de estilo románico-gótico, la Plaza Dante, y el Museo Arqueológico y de Arte de la Maremma que exhibe restos etruscos y romanos. Grosseto es además una puerta de entrada a la Reserva Natural de la Maremma, ideal para senderismo. Se puede llegar a Grosseto fácilmente en tren desde Florencia (aproximadamente dos horas) o en coche, disfrutando de una idílica ruta por la campiña toscana.
10. Conocer la otra Toscana (Lunigiana)
La llamada Toscana menos conocida, es una región al norte de Pisa con pueblos preciosos, castillos, paisajes en montañas de altura. Es según mi experiencia uno de los lugares curiosos en la Toscana, una región completa. Con ciudades como Pontremoli como buen ejemplo de su encanto, es una zona sin masificar, preciosa. La región de Lunigiana se extiende entre Italia central y es también famosa por sus castillos medievales, como el de Fosdinovo y Malaspina, y sus pueblos de piedra, entre los que destaca la ya mencionada Pontremoli y Fivizzano. Hay numerosas rutas de senderismo en el Parque Nacional de los Apeninos Tosco-Emilianos y la Reserva Natural del Orrido di Botri. Lunigiana ofrece su particular gastronomía local que incluye platos como el testaroli y productos de calidad como el vino y el aceite de oliva.
Para llegar, lo más práctico es tomar un tren o coche desde Florencia o Pisa hasta Aulla o Pontremoli, desde donde se puede hacer base y explorar siguiendo por ejemplo la ruta que mencionaba. y con esta ruta por pueblos de Lunigiana que también hice en un segundo viaje y que recomiendo mucho
Y hasta aquí van las menciones a lugares curiosos en la Toscana muchas veces subestimados y que deberías considerar. Puedes dejar comentarios y compartir tu experiencia para enriquecer esta serie de ideas.
