La ruta perfecta por la costa francesa mediterránea (por 19 pueblos y ciudades)

Esta es una idea de ruta por la costa francesa mediterránea, atravesando no solo ciudades de interés, sino además, cantidad de pueblos con mucho encanto, en un país que a mi entender tiene una de las mejores colecciones de pueblos pintorescos de toda Europa. De hecho, en diferentes viajes fui explorando muchos pueblos franceses, experiencia que fui compartiendo en varias guías que comparto a continuación, antes de seguir con esta idea de ruta.

Post guías para organizar viajes por Francia.

Comparto algunos posts guías para organizar viajes por Francia basados en mi experiencia que pueden ser de utilidad para inspirarte o para obtener más recomendaciones:

Razones para hacer esta ruta.

Hacer una ruta por la costa mediterránea francesa será sin dudas una experiencia recomendable por varias razones. Este recorrido por el sur de Francia, te permitirá conocer de historia, cultura y sobre todo disfrutar de la belleza natural de la costa francesa, todo mientras vas avanzando por pueblos y ciudades. La idea es comenzar en la encantadora parte de costa cercana al Pirineo. Empezarás por ciudades tan pintorescas como lo es Colliure, con su puerto, murallas y fortificaciones, y seguirás avanzando hasta pasar por ciudades como Montpellier, o como Niza, famosa por su elegante Promenade des Anglais. En el camino, puedes explorar pueblos tan hermosos como Èze, un encantador lugar medieval encaramado en lo alto de una colina con vistas panorámicas al mar, o Saint-Paul-de-Vence, conocido por su rica herencia artística. Además, Marsella, con su bullicioso puerto y la impresionante Basílica de Notre-Dame de la Garde, o Cannes, con su glamour cinematográfico y sus playas, añaden un toque cosmopolita y diverso a la ruta. Esto es solo un anticipo.

En resumen este recorrido te permitirá disfrutar de paisajes costeros espectaculares, playas y calas escondidas, o disfrutar en cada parada en el camino de una gastronomía exquisita, haciendo de la ruta por la costa francesa mediterránea un itinerario perfecto para acercarse a esta región.

Itinerario completo de la ruta por costa francesa con paradas + detalles y distancia total

Ahora sí, en concreto, este es el recorrido punto por punto de la ruta por la costa francesa mediterránea que propongo hacer:

1. Port Vendres > 2. Colliure > 3. Narbonne > 4. Bezier > 5. Montpellier > 6. Aigues-Mortes (Camarga Francesa) > 7. Marsella > 8. Cassis > 9. Bormes-les-Mimosas > 10. Gassin > 11. Saint-Tropez > 12. Cannes > 13. Antibes > 14. Saint-Paul-de-Vence > 15. Niza > 16. Villafranche-sur-Mer > 17. Èze  > 18. Mónaco > 19. Sainte-Agnès

Por supuesto, que este itinerario es un punto de partida como idea, y se puede hacer por tramos, completo o en cualquier sentido. Incluso encontrarás apropiado agregar paradas, o quitar a gusto de cada uno. Aunque según mi experiencia, este recorrido tienen un equilibrio casi perfecto de ciudades y pueblos de todos los tamaños, sitios famosos y encantadores con otros menos masivos, y siempre la oportunidad de desviarnos y en el camino a seguir nuestros propios puntos de interés que sumar. O simplemente improvisar. Porque también confieso que improvisar y permitirse desvíos o sumar puntos al recorrido, es una de las partes favoritas de mis viajes.

ruta por la costa francesa mediterránea

Razones para visitar cada punto de la ruta

A continuación les dejo un detalle punto por punto con las razones para detenerse en cada parada de la ruta por la costa francesa mediterránea, así como consejos de alojamiento y enlaces a post para profundizar sobre algunos destinos.

1. Port Vendres

Propongo comenzar esta ruta por la costa francesa mediterránea desde el lado del Pirineo. Pero claro que se puede hacer en cualquier sentido. Por supuesto que las ciudades más grandes y con más conectividad por aeropuerto, pueden ser mejores a la hora de alquilar un coche. Por ejemplo, para comenzar por la zona suroeste de Francia hay ciudades como Toulouse que tienen buena oferta de alquiler de coche, a menudo con muy buen precio. Les sugiero que realicen una búsqueda:

Una vez con nuestro coche, nos dirigimos hacia Port Vendres, nuestra primera escala en esta ruta.

Razones para visitar Port Vendres: Visitar Port Vendres será perfecto para aclimatarnos al comienzo de esta ruta. Es un puerto mediterráneo pequeño, ubicado en la región de Occitania, con un ambiente relajado ligado al legado marítimo y militar. Su puerto natural, activo desde la época romana, invita a explorar y conocer sitios como el faro de Fanal y las fortificaciones diseñadas por Vauban. Las rutas de senderismo en los alrededores ofrecen vistas impresionantes del Mediterráneo y los viñedos de la región. Y como será una constante en esta ruta, en restaurantes estaremos «obligados» a disfrutar de mariscos frescos. Será una bienvenida perfecta para el inicio de esta ruta.

2. Colliure

Son apenas 3 kilómetros, y menos de 10 minutos para llegar a Colliure desde Pont-Vendres. Es nuestro segundo punto de la ruta, y tanto el primero, como Colliure pueden ser ideales para hacer la primer noche a elección. En mi caso decantaría por Colliure ya que es un poco más completa como postal histórica con sus fortificaciones junto al mar. Aunque vale saber que en temporada alta de verano, Colliure es restringido para llegar a su centro histórico en coche.

Razones para visitar: Colliure es conocido por su puerto y entorno urbano junto a él, donde hay varias edificaciones de siglos de historia, como su castillo real. Qué hacer en un día: Colliure es sobre todo para planificar paseos junto al Mediterráneo, disfrutar de sus pequeñas calas y playas, conocer el puerto y el casco antiguo. Un imperdible es la visita el Castillo Real de Colliure y la iglesia de Notre-Dame-des-Anges. También es plan ineludible almorzar en un restaurante con vistas al mar o explora las galerías de arte y tiendas locales. En Colliure el fin de día perfecto es con una caminata por el paseo marítimo.

3. Narbonne

En un tramo de 97 kilómetros llegaremos a Narbonne, en una hora y 10 minutos.

Razones para visitar: Narbonne, es una ciudad que tiene muy presente su pasado romano. Qué hacer en un día: es una ciudad que destaca por la catedral de Saint-Just et Saint-Pasteur y el Palacio de los Arzobispos. Recorrer el mercado de Les Halles y disfrutar de un almuerzo con productos locales es el plan perfecto de mediodía. Luego, pasear por el Canal de la Robine y explorar las ruinas romanas, uno de los puntos más atractivos de la ciudad.

4. Bezier

Desde Narbonne, en 35 kilómetros y solo 35 minutos estaremos en Bézier. Después de un comienzo por pueblos pequeños estamos en una serie de ciudades de tamaño medio dentro de la ruta por la costa francesa mediterránea. Aunque vale aclarar que la ruta por momentos se aleja un poco de la costa estrictamente. Y esto es precisamente para complementar con ciudades de interés como Bézier.

Razones para visitar Béziers: a grandes rasgos es posible recorrer lo esencial en un día. Béziers es conocida por su espectacular catedral de Saint-Nazaire, que ofrece vistas panorámicas del río Orb y los viñedos circundantes. Si coincidimos en el calendario, sus festivales, como la Feria de Béziers, reflejan la vida local a nivel cultural con muchas actividades. El Canal du Midi, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, también pasa por la ciudad y ofrece oportunidades para paseos en barco y ciclismo a lo largo de sus pintorescos caminos ribereños. Además, sus jardines, plazas y mercados, junto con una excelente gastronomía local basada en productos frescos y vinos de la región, hacen de Béziers un destino que sin dudas vale la pena sumar a la ruta.

5. Montpellier

Otros 73 kilómetros nos separan de Montpellier. Esto es una hora de ruta.

Razones para visitar Montpellier: es una ciudad con un marcado perfil universitario lo que la vuelve muy animada, y una mezcla de arquitectura medieval y moderna bastante particular. Qué hacer en un día: un paseo por el casco urbano puede comenzar en la Place de la Comédie, para luego visitar el Museo Fabre y explorar a pie el casco antiguo. Al mediodía es buen plan almorzar en un bistró local y pasear por el Jardín des Plantes (el jardín botánico universitarios de Montepellier). Antes de seguir camino, por la tarde una buena opción puede ser disfrutar de las vistas desde el Promenade du Peyrou. Hasta ahora, todas las ciudades y pueblos que vamos visitando en la ruta se puede visitar a grandes rasgos en el mismo día.

6. Aigues-Mortes (Camarga Francesa)

Es momento de volver a visitar pueblos más tranquilos en la ruta, y disfrutar de mucha naturaleza. En apenas 35 kilómetros y unos 40 minutos estaremos en Aigues-Mortes.

Razones para visitar: Aigues-Mortes es una pequeña ciudad famosa por sus murallas medievales y su ubicación en la región de la CamargaQué hacer en un día: en el pueblo lo más usual es caminar y recorrer las murallas medievales, visitar la Torre de Constance y disfrutar de un paseo por el casco antiguo. También disfrutar de un almuerzo con especialidades locales. Por la tarde es buen plan realizar una excursión a la Camarga francesa que es todo un atractivo en sí mismo.

El Parque Natural Regional de la Camarga es un ecosistema único de marismas. En una visita puedes observar flamencos rosados, toros y caballos blancos en su hábitat natural. Entre las actividades se puede disfrutar de paseos a caballo a través de marismas y lagunas saladas, o recorrer los senderos en bicicleta para una experiencia más activa. También es posible una visita a las salinas de Giraud, donde puedes aprender sobre la producción de sal y admirar los paisajes rosados. Para una inmersión cultural, hay un espectáculo de doma camarguesa.

7. Marsella

Desde el paraíso natural de la Camarga, avanzamos un tramo de 134 kilómetros, y una hora y media de ruta, para llegar hasta Marsella, una gran ciudad con todas las letras.

Razones para visitar: Marsella es una ciudad grande, entre las más importantes de Francia. Célebre por ser una ciudad portuaria plena de rincones con mucha historia, cultura y como es de esperar, paisajes costeros urbanos que merecen caminarse. Qué hacer en un día: Marsella es una ciudad grande, por lo que si vamos solo un día tendremos que seleccionar y optimizar nuestro tiempo. Visitar el Puerto Viejo y la Basílica de Notre-Dame de la Garde está entre los puntos imperdibles. También recorrer el barrio del Panier y disfrutar de un almuerzo en uno de los restaurantes frente al mar. Para tiempo extra, es muy buen punto conocer el Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo (MuCEM) y si el clima acompaña, disfrutar en las playas cercanas. Para muchos, Marsella puede ser una ciudad más bulliciosa y probablemente caótica en comparación a lo que nos tiene acostumbrado este itinerario. Sin embargo, es sumamente interesante de conocer.

8. Cassis

A muy poca distancia de Marsella está Cassis, 32 kilómetros y unos 30 minutos de distancia. Aunque todo dependerá del tráfico y la temporada que nos toque en nuestro viaje.

Razones para visitar Cassis: es un pueblo costero muy pintoresco, y sobre todo famoso por sus calas (calanques) y sus aguas turquesas. Qué hacer en un día: en Cassis es infaltable pasear por el puerto y el casco antiguo, pero como contaba, las calanques son preciosas para ver todo el año. Se puede realizar un recorrido en barco por las calas escondidos entre rocas. Y si es verano, directamente programar pasar un día en estas calas. También hay playas más accesibles en el pueblo, donde relajarse. También es un paseo bonito caminar por los acantilados de Cap Canaille.

9. Bormes-les-Mimosas

Desde Cassis serán 86 kilómetros hasta nuestro nuevo destino, un pueblo encantador en contraste con el bullicio de la gran ciudad.

Visitar Bormes-les-Mimosas en Francia es una experiencia encantadora gracias a su pintoresco casco antiguo de calles adoquinadas, sus casas de colores y abundantes flores, especialmente mimosas, que dan al pueblo su nombre. Este encantador pueblo provenzal ofrece vistas panorámicas del Mediterráneo y está rodeado de paisajes naturales impresionantes, incluyendo playas de aguas cristalinas. También colinas cubiertas de viñedos y olivos. Explorar y caminar será una ocasión para conocer sus iglesias históricas y castillos, disfrutar de la gastronomía local. Con su combinación de belleza natural, patrimonio histórico y ambiente tranquilo, Bormes-les-Mimosas es un destino ideal para hacer noche y así respirar y disfrutar a pleno de la atmófera de la Riviera Francesa.

10. Gassin

Después de seguir 31 kilómetros estaremos en Gassin en unos 40 minutos.

Situado en una colina, Gassin ofrece vistas panorámicas del golfo de Saint-Tropez y un encanto provenzal. Qué hacer en un día: es un pueblo pequeño ideal para relajar y distender. Todo empieza por recorrer las calles del casco antiguo, disfrutar de las vistas desde los miradores. Y ya si dedicamos más tiempo, visitar las bodegas locales para degustar vinos.

11. Saint-Tropez

Ya sea que hagamos base en Gassin, o que lo visitamos solo por el día, otro buen punto para hacer noche (aunque oneroso, sobre todo en verano) será el famoso pueblo de Saint-Tropez. Son apenas 9 kilómetros, unos 10 minutos.

Razones para visitar: Visitar Saint-Tropez es una experiencia que roza con el lujo, belleza natural y encanto histórico de este destino tan particular. Famoso dentro de la Riviera Francesa, su casco antiguo está impregnado del olor del mar junto a playas pequeñas de arena dorada. Recomiendo llegar hasta otras más amplias algo alejadas, como la Playa de Pampelonne, con sus aguas cristalinas increíbles. El puerto de Saint-Tropez, es esa típica postal llena de yates lujosos, un paseo escénico rodeado de boutiques exclusivas, galerías de arte y restaurantes gourmet. El casco antiguo, conocido como La Ponche, invita a caminar en sus calles adoquinadas, repletas de casas de colores y mercados locales. Además, el perfil artístico de la ciudad, atrajo a artistas como Picasso y Matisse, y se refleja en sus museos y eventos culturales. Saint-Tropez es el lugar perfecto para disfrutar de un ambiente sofisticado y relajado a la vez, con un toque de glamour. Esto siempre que el bolsillo nos permita esos placeres de la Riviera Francesa.

12. Cannes

Por cierto, vale contar que en el blog hay una guía para visitar la Costa Azul, donde menciono sus pueblos y destinos principales. En 87 kilómetros más desde Gassin o algo menos desde Saint-Tropez, estaremos en Cannes, poco más de una hora. Aunque en la Costa Azul en verano, todo requiere paciencia para desplazarse por las rutas más usuales.

Razones para visitar: Cannes quizás no precise tanta presentación, conocida por su famoso festival de cine. Es una ciudad de las más emblemáticas entre la Costa Azul, con su nostalgia por la Bellle Epoque, y su lujo tan vigente, siempre animada con su ambiente costero. Cannes es una ciudad para caminar, pasear por La Croisette, visitar el Palais des Festivals y toda el área, recorrer el casco antiguo. También disfrutar de un almuerzo en uno de los restaurantes tan elegantes, y si es temporada de buen clima, relajarse en una de las playas urbanas, aunque no son tan espaciosas ni amplias como uno imaginaría. Quizás esa fue mi «gran desilusión» de algunas ciudades de la Costa Azul, en la ruta por la costa francesa mediterránea, si es que cabe.

13. Antibes

Imagino que si estás en este post disfrutarás más (como yo) de los lugares más pequeños, tranquilos. Es el caso de Antibes, algo así como una versión de ciudad a pequeña escala dentro de la Costa Azul. Serán apenas 12 kilómetros desde Cannes, unos 25 minutos en coche por la ruta.

Razones para visitar: Antibes es un pequeño pueblo famoso por su casco antiguo, su puerto deportivo y sus hermosas playas, todo a un paseo para ir caminando. Es ineludible explorar el casco antiguo, o visitar el Museo Picasso y recorrer el puerto deportivo. También es muy tradicional pasar un rato en la arena en la playa de la Gravette. Por la tarde, es hermoso caminar por el paseo costero del Cap d’Antibes. Puedes ver en el blog mi post y fotos sobre mi visita a Antibes.

14. Saint-Paul-de-Vence

Desde Antibes, en 17 kilómetros estaremos en uno de los que creo está entre los pueblos más bonitos de la ruta por la costa francesa mediterránea.

Razones para visitar: Saint Paul de Vence es un pueblo medieval muy bien conservado en el sur de Francia que ofrece una combinación de historia, arte y sobre todo, un casco medieval único. Sus calles empedradas, llenas de galerías de arte, boutiques y restaurantes, crean un ambiente pintoresco, auténtica postal de la Costa Azul. La imponente muralla que rodea el pueblo ofrece vistas panorámicas del paisaje provenzal y el Mediterráneo. Además, Saint Paul de Vence es conocido por su herencia artística, habiendo sido un refugio para artistas como Marc Chagall, cuyas obras aún se pueden encontrar en el museo local. El pueblo también cuenta con la famosa Fundación Maeght, un museo de arte moderno y contemporáneo de renombre internacional. Es un pueblo pequeño y se recorre en poco tiempo. Pero en mi opinión es infaltable para conocer y disfrutar.

ruta por la costa francesa mediterránea

15. Niza

Son 19 kilómetros y apenas 27 minutos para llegar desde Saint-Paul-de-Vence a Niza. Estaremos ya muy cerca de la frontera con Italia, y lo notaremos en la arquitectura y hasta en la gastronomía.

Con su mezcla de influencias italianas y francesas, Niza ofrece hermosos paseos, playas y una interesante vida y propuesta cultural con sus museos y actividades. Qué hacer en un día: es esencial pasear por el Promenade des Anglais, así como visitar el casco antiguo (Vieux Nice) y el mercado conocido como Cours Saleya. Almorzar en un restaurante local y visitar el Museo Matisse es un plan ideal para un día completo. Y al atardecer finalizar la jornada con vistas panorámicas desde la Colina del Castillo.

16. Villefranche-sur-Mer

En dirección a la frontera y saliendo de Niza, en pocos minutos estaremos en nuestro siguiente destino. Apenas 8 kilómetros y unos minutos bordeando la costa.

Villefranche-sur-Mer es un pintoresco pueblo costero que contrasta en tranquilidad con la animada Niza. Posee un puerto encantador y playas de aguas cristalinas. Qué hacer en un día: Recorrer el casco antiguo y el puerto, visitar la iglesia de San Miguel y la Rue Obscure. Almorzar en un restaurante frente al mar y relajarse en la playa de la Marinière son todas posibilidades para una jornada relajada en este poblado tan turístico y residencial. También explorar la Ciudadela de Saint-Elme para disfrutar de vistas panorámicas.

17. Èze

En 8 kilómetros y 20 minutos de viaje llegaremos a este pueblo encaramado en las montañas junto al mediterráneo.

Razones para visitar: Èze es un pequeño pueblo medieval en lo alto de una colina, conocido por sus vistas panorámicas y sus singulares jardines exóticos. Hay que aparcar el coche en el acceso al pueblo que es completamente peatonal. La visita consiste simplemente en caminar, pasear por las calles empedradas y las escalinatas del casco antiguo, y disfrutar de las vistas y miradores, además de su encanto. Es imperdible la visita de los Jardines Exóticos en lo más alto. También es una opción almorzar en un restaurante con terraza. Terminar el día explorando los senderos que bajan hacia la costa también puede ser una opción. Aquí puedes ver más sobre mi visita a Èze

ruta por la costa francesa mediterránea

18. Mónaco

Solo restan 8 kilómetrros en descenso desde la altura de Éze para llegar a Mónaco.

Visitar Mónaco es una experiencia donde será inevitable observar su combinación de lujo, belleza natural y de coincidir, disfrutar de sus eventos de renombre mundial. Este pequeño principado ofrece una atmósfera de exclusividad con su famoso Casino de Montecarlo, sus hoteles de lujo y boutiques de alta costura. Hay muchos puntos desde donde disfrutar de impresionantes vistas al Mediterráneo. Por ejemplo desde el Palacio del Príncipe y el exótico Jardín Japonés. Además, Mónaco es conocido por sus eventos emblemáticos como el Gran Premio de Fórmula 1 y el Monaco Yacht Show, que atraen a celebridades y aficionados de todo el mundo. Sus museos, como el Museo Oceanográfico, y su vida nocturna completan la oferta. Ya casi estaremos terminando esta ruta por la costa francesa mediterránea.

19. Sainte-Agnès

Para el final de la ruta propongo visitar Sainte-Agnès, un pueblo tranquilo y situado en un lugar muy particular. Será un cierre perfecto si anhelamos esa tranquilidad a veces perdida en el itinerario en las grandes ciudades. Sainte-Agnés es un encantador pueblo medieval situado en lo alto de una colina, siempre con vistas panorámicas espectaculares del Mediterráneo y las montañas circundantes. Conocido como el «pueblo colgado más alto de Europa», Sainte-Agnès es perfecto para combinar las vistas desde su imponente castillo medieval con la tranquilidad y el encanto rural. Las rutas de senderismo que rodean el pueblo, junto con su ambiente y la hospitalidad local, nos dejarán el sabor de esa Francia menos turística (a nivel masivo), junto a la naturaleza y los paisajes que nos dejan a un paso de Italia.

Y hasta aquí llega nuestra ruta, no es mala idea seguir viaje y conectar con esta otra propuesta de ruta por pueblos de la Riviera Italiana. Ya saben que siempre son bienvenidos en comentarios las experiencias y recomendaciones que puedan compartir.

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