Sobre como irse a vivir a otro país un tiempo (y ser casi feliz en Aurillac)

Con el tiempo y los viajes descubrí como irse a vivir a otro país un tiempo y sentirse como un local. Es otra forma de viajar que me produce un equilibrio casi perfecto. Antes quiero aclarar que mi trabajo siempre es remoto (trabajo online) y que es algo que me llevó mucho tiempo lograr. Pero en este post no quiero contarles de trabajo remoto sino de mi equilibrio viajero en eso de vivir un lugar un tiempo.

Nota: si lo que buscas es vivir una experiencia de trabajo en otro país podría interesarte el post sobre visado de estudio y trabajo en Irlanda

Como irse a vivir a otro país un tiempo
Mis días viviendo en Aurillac y caminando sus calles

Quiero decir, al comenzar mis viajes hace varios años atrás solo pensaba en «itinerarios» y movimiento constante. Ese estilo de viaje itinerante es el único modo de viajar que uno concibe al empezar a moverse para poder aprovechar todo el gasto de dinero que supone un viaje. Pero fue a través de mi trabajo online que me di cuenta de dos cosas: ni tenía necesidad de hacerlo de ese modo, ni era el estilo de viaje que me gustaba realizar.

Así fue que con el tiempo ya no buscaba hacer itinerarios de movimiento constante, sino hacer base en algún lugar. Y de esa forma podría permitirme no solo viajar, sino vivir como un local.

* Rincones de Aurillac en Francia

¿Creen que un viaje estando quieto puede ser un viaje?. A veces me pregunto cual es el límite que determina el «estar viajando» cuando en realidad estás quieto en un lugar. Estas experimentando eso de responder a como irse a vivir a otro país un tiempo y no morir en el intento. Y creo que puedo afirmar que aún cuando he estado quieto en un lugar, igual estoy viajando. Por ejemplo, una vez estuve un mes instalado en la ciudad de Aurillac en la región de Cantal en Francia. Esto es en el interior francés (un tanto al suroeste de la ciudad de Clermont Ferrand).

* Por las mañanas caminando por las calles de Aurillac

Sobre vivir un tiempo en Aurillac y Cantal

Es una región que no está cerca de «nada» que sea tan referente o conocido. Por lo tanto es una zona tranquila que podría resumirse como parte de la Francia profunda. La razón por la que me instalé allí fue simplemente porque encontré una buena oferta de apartamento por un mes (yo utilizo estos métodos para encontrar apartamentos en alquiler a precios muy rebajados en Airbnb). El hecho es que encontré una muy buena oferta por un precioso altillo en un cuarto piso por escalera en el que me instalaría un mes de invierno en el año 2019. Tampoco fue solo por el buen precio del altillo. Era una región que estaba a un paso de pueblos preciosos que hacía mucho quería conocer. Así que toda la idea me cerraba por completo.

Como irse a vivir a otro país un tiempo
Las calles de una ciudad francesa típica (Aurillac tenía un aire un poco vintage en el centro)

¿Y que fue lo que sucedió ese mes?. Sencillamente que fui muy feliz o casi feliz. Mi altillo era pequeño y precioso, con pequeñas ventanas que permitían ver otros tejados de la ciudad en el casco antiguo, y hacia otro lado una colina. Era confortable vivir ahí al punto que terminé amando los días de sol, pero también los días de lluvia que me permitían disfrutar mi altillo, escuchar el agua caer sobre el tejado.

Aurillac

Cada mañana bajaba a la patisserie a comprar mi baguette tibia, y me iba caminar un poco por el barrio. Recuerdo que me había aprendido una serie de frases cortas y palabras que me permitían comprar mi baguette «en francés» sin que notaran que era un foráneo (o al menos así me mentía en mi cabeza porque mi pronunciación seguramente era horrorosa).

Aurillac

Tenía activado en mi cerebro el «modo compórtate como un local». Empezaba a reconocer rostros en el barrio y en las tiendas de proximidad. No necesitaba de un mapa para moverme, ni me pasaba eso de perderme. Exploraba caminando los barrios, y hacía excursiones por las colinas cercanas.

Aurillac

Pero también exploraba los alrededores en pequeños tramos en tren, en autobuses a otros pueblos preciosos que jamás olvidaré. O a castillos.

Ruta por Cantal

Les cuento dos pueblos increíbles y poco conocidos para el turismo de masas en esa zona: uno fue Tournemire, el otro uno de los pueblos más bonitos y asombrosos que vi en Francia llamado Salers. En Salers caminaba sus calles y no caía de mi asombro por sus palacetes medievales.

En la foto pueden ver lo bonito de Tournemire:

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Tournemire

Tournemire

Viajar solo (sin sentirse solo)

En todo ese viaje estaba solo, pero no lo recuerdo así. También trabajaba en mi altillo porque no estaba de vacaciones precisamente. Recuerdo mis tardes comiendo todo tipo de exquisiteses dulces (los franceses saben de ello), subiendo la calefacción sin miedo a la tarifa en los últimos días de ese invierno reticente a despedirse (espero que la dueña no se haya arrepentido de rentarme el altillo al ver la tarifa de electricidad). Por las noches solía darme maratones de Games of Thrones, videollamadas y chats con amigos (la forma de hackear la soledad). Y después de todo, disfruto muchísimo de mis temporadas solo.

Ruta por Cantal

Algunos fines de semana rentaba un coche y me iba a explorar el entorno. Así conocí pueblos preciosos, de esos que uno podría pensar que inspiraron muchas pelis de Disney, tal como Collonges-la-Rouge, o Carennac. Después de todo en mi viaje sedentario también viajaba mucho explorando la región.

En esta foto pueden ver mi llegada a Collonges-la-Rouge:

Collonges-la-Rouge

Y en esta foto mi llegada a Carennac:

Carennac

Fue en esos días en Aurillac que se me encendió la lamparilla para concretar otro de mis pendientes viajeros: no tan lejos de Aurillac pasa el Camino de Santiago francés más célebre: La Via Podiensis. En esas semanas me fue germinando la idea de hacer varios tramos de la Via Podiensis una vez finalizara mi estadía en Aurillac. Y así lo hice. Empecé a informarme de requerimientos y al finalizar mi alquiler, me fui en tren y combinación de bus hasta Saint-Côme-d’Olt. Allí empezaría otra aventura que les cuento en el post guía sobre la Guía Podiensis. Solo les agrego que caminar el sendero con dos mochilas y un drone en la espalda no fue la mejor de las formas, pero si una experiencia inolvidable. Eso es otra historia.

Creo que resolver como irse a vivir a otro país un tiempo es una de las cosas que más disfruto. Y afortunadamente pude hacerlo varias veces y de distintas formas. Por ejemplo cuidando casas (algo que hice durante varios meses en Nueva Zelanda), o viviendo un mes en una desconocida y apartada isla griega llamada Icaria. En todas estas experiencias mi mente mira hacia atrás y me nubla los recuerdos que pudieran ser malos ratos. La edición de mis recuerdos me proyecta esa sensación de casi felicidad que reactiva ese anhelo de iniciar un nuevo viaje.

Nota 1 >> Pueden seguir mis viajes en mi Instagram.

Nota 2 >> Pueden ver la ruta que sugiero hacer en la región de Cantal (basada en este viaje)

Nota 3 >> Hay un álbum de fotos que hice en la región de Cantal en Flickr

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