Órgiva, la ciudad cervantina más alta de España

Les quiero contar de un lugar en pleno corazón de la Alpujarra granadina. Por supuesto, rodeado de montañas. Allí está Órgiva, que es mucho más que la capital administrativa de esta comarca que pude recorrer durante algunas semanas. En particular, al caminar por Órgiva es fácil observar su carácter bohemio, multicultural y al mismo tiempo su calma casi rural. Órgiva es ciudad cervantina, un título que la conecta con el espíritu de Miguel de Cervantes. Y esto tiene una explicación.

Órgiva es ciudad cervantina

¿Por qué Órgiva es ciudad cervantina?

La vinculación de Órgiva con Cervantes se remonta a finales del siglo XVI. En ese tiempo el autor de Don Quijote de la Mancha trabajó como recaudador de impuestos al servicio de la Corona. En el año 1591, Cervantes fue comisionado para recaudar tributos en el antiguo Reino de Granada, y diversos documentos históricos confirman su paso por localidades de la Alpujarra. Entre ellas está bien documentado su paso por Órgiva.

Hubo un episodio de la vida de Cervantes que lo marcó para siempre: sus problemas con las cuentas y la administración acabarían llevándolo a prisión en Sevilla, una experiencia que muchos estudiosos consideran clave en la gestación e idea de Don Quijote. Órgiva es parte de la Red de Ciudades Cervantinas, un reconocimiento que pone en valor su relación histórica con el escritor. La Red de Ciudades Cervantinas es una iniciativa cultural que agrupa a los municipios vinculados de forma directa y contrastada con la vida del escritor. Aunque Órgiva no posea una casa de Cervantes ni un gran museo sobre el autor, sí reivindica este vínculo.

Esto lo consigue a través de referencias culturales, actividades literarias y espacios públicos que recuerdan su paso, integrando la figura del autor de Don Quijote. Más que un atractivo monumental, el cervantismo en Órgiva es histórico y simbólico, un hecho ligado al territorio y a una etapa clave —y poco conocida— de la vida de Cervantes. Afortunadamente el pueblo y sus vistas se conservan de este modo:

El atractivo cervantino de Órgiva

El legado cervantino en Órgiva está presente de muchas formas: en su mayoría son señales discretas, rutas culturales, pequeñas y grandes referencias a una identidad literaria integrada en la vida del pueblo. No faltan placas conmemorativas, y casi todo el año, actividades culturales y eventos literarios que recuerdan el paso de Cervantes por estas tierras. Es hermoso recorrer el pueblo e imaginar al escritor utilizando los mismos caminos empedrados, cruzando acequias y observando la vida rural alpujarreña.

Órgiva, capital viva de la Alpujarra

Órgiva es considerada la capital de la Alpujarra granadina, un punto neurálgico desde el que explorar pueblos blancos colgados de la montaña como Pampaneira, ciudad que me ha parecido entre las más bonitas (y a la que le he dedicado un post), así como Bubión o Capileira. Su ubicación, a menor altitud que muchos de sus vecinos, le otorga un clima más suave y un carácter más abierto y dinámico. De estos y tantos otros pueblos puedes saber en mi post sobre la ruta por 10 pueblos de la Alpujarra.

Órgiva es conocida también por su ambiente alternativo y multicultural, fruto de la llegada de comunidades internacionales desde los años 70. Esto se refleja en su mercado semanal, uno de los más animados de la provincia, donde conviven productos locales, artesanía, especias, música y una atmósfera muy particular que atrae gente de toda la zona, y turistas de todas partes de Europa.

Qué ver y hacer en Órgiva

Lo primero que menciono siempre en mis recomendaciones es simplemente largarse a caminar. Dar un paseo por el centro de Órgiva, y allí observar la Iglesia de Nuestra Señora de la Expectación. Es un templo del siglo XVI reconstruido tras la rebelión de los moriscos, uno de los momentos más mencionados de la historia local. Muy cerca está la Plaza de la Alpujarra que es el típico punto de encuentro y de la vida social. Es ideal para sentarse en una terraza y observar el ritmo cotidiano del pueblo como un habitantes más.

Para los amantes de la naturaleza, Órgiva y la Alpujarra en general, son un excelente punto para emprender rutas de senderismo, o excursiones hacia el Parque Nacional de Sierra Nevada. Los barrancos cercanos, los caminos rurales y las vistas hacia el valle del Guadalfeo convierten cada camino en una oportunidad de sentirse de modo permanente en un mirador panorámico.

Gastronomía y sabores alpujarreños

Probar la gastronomía alpujarreña es casi obligado, con el plato alpujarreño (con jamón, morcilla, chorizo y papas), las migas o los guisos tradicionales que casi siempre forman parte de la oferta de bares y restaurantes. Todo ello acompañado de vinos de la Contraviesa, una zona vitivinícola cercana que está viviendo un interesante reconocimiento.

Un destino con identidad propia

Visitar Órgiva, como la Alpujarra es entregarse a un destino de ritmo pausado, donde son usuales las conversaciones en plazas soleadas entre montañas de fondo. Y tal vez, al recorrer sus calles, inspirarse como lo hacía Cervantes observando el paisaje, tomando notas mentales y sumando experiencias que, años después, darían forma a la obra más universal de la literatura española. ¿Sabías este nexo entre Órgiva y Cervantes?. Y además, ¿sabías del encanto de la Alpujarra Granadina?. Puedes dejarnos tus impresiones o recomendaciones en comentarios.

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