En la costa de la provincia de Chubut se encuentra uno de los paraísos costeros patagónicos que apenas se conoce. Me refiero a un antiguo pueblo alguero único en argentina, que hoy funciona como un lodge de alojamiento turístico (Bahía Bustamante Lodge) e inmersión en la naturaleza, en medio de un paraíso de fauna salvaje que rodea el lugar. Es posible convivir unos días alojado en cabañas, bungalows y opciones de distintas categorías, rodeado de playas cristalinas y apacibles en verano. Y con la posibilidad de realizar excursiones cada día, hasta participar en safaris entre fauna nativa de la meseta patagónica. O incluso embarcarse al mar, con observación de pingüinos, lobos marinos, aves, y tanto más.
Este sitio lleno de historia se llama Bahía Bustamante, un destino al que prestar mucha atención para proyectar visitar al menos una vez en la vida (de ser posible), por la belleza de experiencias únicas que brinda.

Cómo llegar a Bahía Bustamante
Llegar a Bahía Bustamante requiere un buen tramo terrestre, incluyendo unos kilómetros finales de ripio. Este paraje y pueblo costero se encuentra en la provincia de Chubut, a unos 180 kilómetros al norte de Comodoro Rivadavia (con el aeropuerto más cercano) y a 250 kilómetros al sur de Trelew. La forma más habitual de acceder es en un coche propio siguiendo la Ruta Nacional 3 hasta un desvío de unos 40 kilómetros por caminos de ripio que están bien mantenidos. Siempre es recomendable consultar el estado del camino previamente, así como el clima, y llevar buena reserva de combustible. No hay señal de celular en la mayor parte del camino, así que o bien nos descargamos previamente la ruta en nuestra app de movilidad previamente, o llevamos un mapa. Sin embargo, hay indicaciones para llegar.
Lo más usual es ir en avión hasta Comodoro Rivadavia o Trelew y desde allí alquilar un auto. Precisamente, el aislamiento es parte del encanto, porque nos asegura llegar a un lugar prístino y único en toda Argentina: llegar hasta Bahía Bustamante es como desconectarnos del resto del mundo por unos días.
Y para entender lo curioso y único de este destino, es importante conocer algo de su historia previa.
Breve historia del pueblo alguero
Bahía Bustamante como pueblo, nació a mediados del siglo XX de la mano de la actividad de extracción de algas de la costa y la playa. Hasta ese entonces era un rincón que no despertaba interés. El emprendedor Lorenzo Soriano llegó al lugar en la década del 50, al saber de la existencia de algas marinas. Así se comienza lentamente a cosechar para usos industriales, cosméticos y alimenticios. Durante décadas, se fue desarrollando en torno a esa actividad alguera un pueblo productivo con escuela, almacén, una iglesia y viviendas para los trabajadores y sus familias. Como todo auge, la industria alguera fue decayendo por varios factores. Y desde comienzos del siglo XXI, descendientes de Lorenzo Soriano invirtieron en transformar el establecimiento (el pueblo completo) en un complejo turístico.
En los últimos años, algunos de esos edificios originales se han reformado transformados en alojamientos, cabañas y bungalows de distintas categorías para viajeros. Un destino ecoturístico de gran valor natural y cultural orientado a difundir y preservar la fauna de la región.


Qué hacer en Bahía Bustamante
Por supuesto, en Bahía Bustamante no hay que esperar multitudes ni tiendas, sino algo mucho más valioso: una conexión directa con la naturaleza patagónica en estado puro. Las actividades en el lodge de naturaleza, siempre giran en torno al mar, la fauna, y los paisajes. Se pueden realizar caminatas por estepa y costas despojadas que hoy son parte de un área costera protegida, o participar de auténticos safaris así como excursiones embarcados para avistar lobos marinos, pingüinos de Magallanes y aves marinas en las islas rocosas frente a la costa.



También se puede visitar el Bosque Petrificado, andar en bicicleta por senderos costeros o disfrutar del silencio desde una playa desierta. Es un sitio ideal para la observación de aves, la fotografía y para quienes buscamos una conexión total con la naturaleza, como en mi caso. Todo se realiza en un marco de respeto por el entorno, con guías especializados y un enfoque sustentable.


En Bahía Bustamante Lodge no hay tiendas, por lo que o bien podemos programar alojarnos con nuestros propios alimentos para cocinar en espacios que disponen de cocina, o bien disfrutar de la gastronomía del lugar ya que hay un restaurante.
Si vamos en verano, es posible disfrutar de las playas, ya que el clima tiene días calurosos.

Área protegida costera entre Bahía Bustamante y Camarones
Bahía Bustamante así como el cercano pueblo de Camarones forman parte de una de las áreas naturales costeras más biodiversas y menos alteradas del litoral patagónico. Esta zona está incluida dentro del Parque Interjurisdiccional Marino Costero Patagonia Austral, una reserva única dentro de Argentina, ya que protege tanto ambientes marinos como terrestres. Precisamente el objetivo de esta área protegida es conservar una franja de costa inalterada que alberga una biodiversidad extraordinaria: colonias de lobos marinos, pingüinos de Magallanes, delfines, guanacos, maras, choiques y más de 100 especies de aves, muchas de ellas migratorias.
A lo largo de kilómetros se suceden costas rocosas, islotes, caletas y estepas abiertas, un paraíso a simple vista minimalista, donde se despliegan mil oportunidades para la fotografía y el avistamiento de fauna en estado salvaje. Gracias a su aislamiento y la casi nula intervención humana, esta región conserva un equilibrio ecológico notable, y tanto Bahía Bustamante como Camarones son bases perfectas para desde allí explorar y conocer.
En resumen, toda el área es un paraíso calmo, de una biodiversidad asombrosa que solo hay que estar dispuesto a descubrir y explorar. Una belleza aún indómita, desconocida, y apartada con epicentro en el Bahía Bustamante Lodge. No duden en dejar en comentarios cualquier duda o consulta para visitar este destino, que responderé a la brevedad.
