Ojalá que nunca tengas que necesitar utilizar un seguro de viaje

Puede que sea una total obviedad decirlo, porque nadie quiere tener un problema de salud en viaje. Pero lo que me refiero en este post es a la experiencia práctica (y burocrática) de tener que gestionar un seguro de viaje cuando estás en viaje. En concreto a la experiencia con seguro de viaje covid, y la gestión ante un test positivo justo antes de un vuelo.

experiencia con seguro de viaje covid
Esta foto la hice en Trindade, Brasil, justo antes de saber que tenía covid

En mi primer viaje post pandemia hice una escala en Brasil de una semana en Paraty (con destino final a Europa), con tanta mala suerte en cuanto al timing que me da covid con síntomas muy leves dos días antes de mi vuelo a Europa. Eso significaba obviamente que debía cancelar mi vuelo. Ahí entra en juego la gestión de mi seguro de viaje. Toda la experiencia con seguro de viaje covid se las contaré en este post.

No es un mundo ideal y nadie debería asombrarse por ello

En un mundo ideal uno imaginaría que al contratar un seguro, uno tendrá un amigo que estará de tu lado (aunque esté del otro lado del teléfono). En la práctica, más allá del seguro que uno contrate, siempre hay matices. Empieza una pequeña batalla. De un lado los usuarios intentando utilizar un seguro de viaje que contrataste en varios viajes y jamás antes habías utilizado. Uno pretende que esta vez sí lo den todo por su cliente. Del otro lado (insisto, no importa el seguro de viaje que sea) está una empresa que sutilmente intentará ahorrar todo lo posible en las prestaciones, porque en definitiva no son una ONG sino un negocio, y no somos una persona que necesita ayuda, sino un cliente, o al menos ese rigor es el que vas a sentir.

El precario equilibrio en todo esto es que la empresa en cuestión en pos de otorgar sus prestaciones ahorrando el máximo posible, intentará por todos los medios escatimar en recursos con el fin último de no perder un potencial cliente, o dañar su reputación.

Mis recomendaciones para cuando necesites utilizar el seguro.

En general los seguros se ocuparán de hacer las gestiones correspondientes tanto para atención médica como para cubrir eventuales costos extras de estirar la estadía, pero siempre en medio de procedimientos que siguen pasos lejos de ser ágiles, con toda la burocracia. Son sus mecanismos de defensa. Cuando hay que entrar en esas gestiones, las opciones son dos: o dejas todo en manos del seguro para que haga las gestiones, reservas y pagos. O la opción que recomiendo, nos ocupamos nosotros mismos de las gestiones y pagos (acordando con el seguro) para luego gestionar los reembolsos. Lo que hay que saber es que la opción dos (de gestionar por nosotros mismos) seguramente será más ágil, y más acertada. Pero para ello tendremos que disponer de los fondos suficientes para afrontar los gastos que se reembolsarán a posterior.

Ejemplo de mi experiencia con seguro de viaje covid

Ejemplo práctico: en mi caso tenía que contratar alojamiento para mis días de espera hasta el certificado de alta de covid. El seguro en medio de un fin de semana entró en una lentitud total para confirmar lugar y reservas. Esto al punto que en varios momentos del viaje me encontraba al borde de quedar «en la calle» por no recibir las confirmaciones de hotel. Al decidir reservar por mí mismo (pagando las reservas con mi tarjeta para luego solicitar reembolsos) pude elegir alojarme en sitios acordes con las prestaciones del seguro y el presupuesto asignado.

Cuando dejaba que eligiera alojamiento el propio seguro, ahorraban en presupuesto eligiendo hoteles muy por debajo del presupuesto que me correspondía con mi seguro contratado. ¿Esto significa que me envíaban a hoteles malos o de pésimo servicio?. Pues no, no fue mi caso, pero sí confirmo que buscaron muy por debajo de lo que correspondía en el contrato. Por lo tanto, sí pueden permitirse pagar y gestionar sus alojamientos para luego solicitar reembolsos acordando con el seguro, esta es la mejor opción.

La importancia de completar correctamente el formulario al momento de contratar el seguro.

Sí, este punto es otra obviedad, pero en mi caso cometí un error al completar el domicilio de mi lugar de residencia, esto por una cuestión relacionada con la pandemia y temas personales, mis movimientos trabajando con los viajes, etc. En resumen, el modo en que completé el formulario era «confuso» para mi seguro de viaje, y por tanto me hicieron ciertos problemas durante la gestión para darme tranquilidad a la hora de confirmarme la cobertura y las prestaciones. Y uno, lo que precisa justamente durante un problema en viaje en el extranjero, es tranquilidad, algo que no finalmente nunca pude tener ni gozar aunque hubiese contratado un seguro.

Después de más de una semana, la gestión burocrática roza la pesadilla tanto al comunicarme con la aerolínea, como al intentar un mínimo de certeza en cuanto a la cobertura de los gastos extras para afrontar.

Evidentemente, este post no es un intento de no aleccionar a contratar un seguro de viaje sino todo lo contrario. Más en estos tiempos de restricciones covid (aún en 2022 hay varios países que exigen certificados varios para viajar, o PCR, o tests), el covid bien puede complicar mucho un viaje. Y estar a cubierto con un seguro con coberturas para estas condiciones especiales creo que es indispensable para ahorrar tragas bastante más amargos que los tragos amargos de la burocracia y el negocio de los seguros.

* Mi experiencia con seguro de viaje covid aún no finaliza, este post está en desarrollo pero puedes comentarme tu experiencia sí lo deseas. Me gustaría leer otras opiniones.

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