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La necesidad de viajar es una fuerza que bulle dentro y que impulsa a las personas a tomar lo mínimo indispensable y salir por los caminos a conocer otras realidades, otros paisajes, pero más que nada, a conocer la esencia humana -la de la humanidad toda pero más que nada la propia-. Ésta necesidad acompañó al español Jorge Sanchez (57) desde pequeño, tanto que a los 13 años se fue de su casa para emprender una travesía por el Sahara Occidental. Al ser menor de edad y no tener pasaporte, su intento fue frustrado y lo devolvieron a su casa.

Tuvo que esperar a cumplir 18 para realizar su sueño y comenzar a recorrer Europa Occidental en autostop, una aventura que hizo en dos años. Una vez probado el sabor de recorrer el mundo y encontrada la forma de financiarse trabajando en cada destino en la labor que pudiera, Jorge no ha vuelto a anclar nunca más en un solo puerto. Así, llegó a convirtirse en la tercera persona que más ha viajado, lleva 30 años netos dándole la vuelta al mundo: en 2003 terminó de conocer los 194 países registrados en las Naciones Unidas.

“Siempre ha habido viajeros, en el mundo antiguo y en el moderno; el anhelo de la Humanidad por aprender no ha variado con el paso de los siglos

Jorge Sanchez es un viajero por excelencia: ha dado cuatro vueltas al mundo y ha convertido sus experiencias de trotamundos en 20 libros editados. También ha pasado por territorios que no están catalogados como países pero que son imprescindibles de conocer para todo viajero que se precie: Groenlandia, Antártida, islas de Tristan da Cunha, Pitcairn, entre tantos otros recónditos lugares del globo.

Puedes conocer más en su web personal.

Jorge cuenta que viaja “porque tengo necesidad de aprender cosas que en una ciudad no se aprenden y sólo viajando a diferentes lugares del mundo se llegan a conocer”. Considera que “a la raza humana la caracteriza el deseo de conocer, de saber qué hace en este mundo. Por eso viajamos. Siempre ha habido viajeros, en el mundo antiguo y en el moderno; el anhelo de la Humanidad por aprender no ha variado con el paso de los siglos“.

 

Jorge cuenta que no es difícil recordar todos los lugares que visita porque “cuando se tienen experiencias en ellos se te quedan grabados, y yo cuando viajo me integro con las gentes del lugar, me siento como un nativo más, vivo junto a ellos y con frecuencia trabajo con ellos para ganar dinero con el que seguir viajando”. De todo el Planeta, Siberia es su lugar favorito aunque para vivir siempre volvería a España porques se siente muy bien en su país, especialmente en “los pueblecitos encantadores del Pirineo Aragonés“.

“Los viajeros consultan a las gentes locales y ellos te dan valiosos consejos sobre las regiones y lugares que visitar; los nativos son las mejores guías”

Sanchez se acerca a cada lugar con la convicción y el respeto de saber que “todas las culturas son loables, pues son obra de la Humanidad” y despierta cada día pensando que ” estás viviendo un momento único, mágico, y tratas de no desperdiciarlo en cosas baladíes”. Aún así, sus viajes han tenido momentos difíciles y tristes como “cuando tienes dificultades para cruzar fronteras y al final se te deniega el permiso, o cuando te ingresan en prisión por haber atravesado lugares prohibidos”, relata el intrépido viajero.

 

El equipo para un viajero según Sanchez se caracteriza porque “la clave es no tener necesidad de casi nada, solo de lo más básico, como son los útiles de aseo, un poco de ropa para ir cambiándote cuando se ensucie o desgaste, un saco de dormir y, en mi caso, una libreta para ir anotando las impresiones del viaje y acerca de las personas que conozco”.

Sanchez adhiere a lo que dice el gran cantante español en su canción,  sobre que “se hace camino al andar”, porque confiesa que “no tengo nada previsto cuando viajo, y por supuesto, jamás cargo en mi pequeña bolsa esos tostones de libros que los turistas y los viajantes llaman “guías”. Los viajeros consultan a las gentes locales y ellos te dan valiosos consejos sobre las regiones y lugares que visitar; los nativos son las mejores guías“, apunta con seguridad.

“Un viajero es la esencia de la Humanidad, porque en la naturaleza del hombre está la necesidad y el deseo de viajar para descubrir el sentido de su existencia.”

En sus tres décadas conociendo el mundo Jorge reconoce que ha aprendido “que vivir es algo maravilloso y no se ha de desperdiciar el tiempo en futilidades”. Reconoce que “salvo raros casos la mayoría de las personas que uno se encuentra son amables con los viajeros. El ser humano es intuitivo y muy sensible y se da cuenta de que un viajero es la esencia de la Humanidad, porque en la naturaleza del hombre está la necesidad y el deseo de viajar para descubrir el sentido de su existencia, por ello le ayuda, porque se siente identificado con los viajeros y sus motivaciones”.

Este español con alma nómade está llegando a los sesenta años y haciendo un racconto de su vida separa los momentos así: “a los 20 años estás más abierto a todo y viajas al azar a cualquier lado porque todo el planeta es virgen para ti. A los 30 ya tienes más experiencia, eres más temerario y buscas aventuras aún a coste de disgustos. A partir de los 40 años seleccionas adonde quieres viajar porque no quieres desperdiciar tu tiempo en lugares anodinos que no te aportan nada para tu crecimiento personal”. Algo hay que dar por sentado, y es que Jorge Sanchez aún tiene muchos kilómetros para seguir andando este maravilloso mundo y muchas anécdotas para seguir contando.

Fotos: gentileza de Jorge Sanchez

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Mariela Rodriguez Castro

Futura licenciada Comunicación Social UBA / En Twitter @MeriCasro

16 Comentarios

  1. Genio y figura siempre Jorge Sanchez. He leído todos sus libros y son una delicia, la esencia de un auténtico nómada, un viajero.
    Me gusta como escribe gente como Reverte por ejemplo, pero en sus libros uno no encuentra el aroma del auténtico VIAJERO (con mayúsculas). Son periodistas que viajan, que relatan lo que ven, pero que notas como tienen base en una ciudad, algo que no puedes decir de Jorge u otros, que simplemente son ciudadanos del mundo.
    Una delicia cualquiera de sus libros. 100% recomendables.

  2. Bravo por Jorge!
    Un autentico, honesto e incansable curioso del mundo …; realmente es un VIAJERO!
    Es siempre un placer oirle y leerle!
    Felicidades!!

  3. Ahora con Internet y con un tablet o un ipad puedes llevar la Guía sin llevarla en papel. De todas maneras no creo que sea malo llevar guías. Lo que está claro que no todos podemos ir como Jorge años y años fuera de casa, su vida como habeis dicho es de nómada no de viajero. Enhorabuena a él (con mucha envidia en algunos aspectos) y enhorabuena a vuestro blog.
    Saludos viajeros

  4. Las guias son cultura transmitida. Una afirmación tan rotunda y tan generalista denota precisamente la falta de cultura. Todas las opciones son respetables, y muchas veces las guias las hacen personas con una visión excepcional que nos ayudan a entender mejor los lugares que visitamos. Respete a los demas y conseguira su respeto.

  5. Compadre Salva, vos debés ser vendedor de guías ¿cierto?
    Yo inicié mis viajes por Sudamérica a dedo, o aventón, o carona, o autostop, como decís allá en España, allá por los años 60, cuando no había gringos por acá ni tampoco existían guías. A veces agarraba camiones. Otro año crucé a Europa y tampoco utilicé esas guías, aunque ya se vendían, y me moví en autostop por falta de plata. Consultaba las oficinas de turismo y a los locales. Hoy está todo en internet, cierto, y es más fácil encontrar la información, que es de donde la sonsacan los autores de las guías.
    Al viajar siempre contacté a los naturales ¿viste? Y gracias a ello me comunicaba con esas gentes y tuve que aprender lenguas., en vez de aislarme y consultar esas guías, que me habrían separado de ellos.
    Vos sos el primero que debés respetar a los que no utilizamos guías en los viajes ¿agarraste la onda, pibe?
    Y no me avergüenzo de ser turista, aunque es probable que haya viajado más que vos (Además de conocer toda Sudamérica a conciencia viajé por África 2 años ayudando a unos misioneros argentinos, posteriormente agarré el Transmanchuriano y me quedé un verano en China), pues antes de jubilarme trabajé en una imprenta y viajaba en mis vacaciones, como algunos de los que hacen comentarios acá, que se pretenden viajeros sin serlo.
    Saludos turistas
    Isaac

  6. No haria la vuelta al mundo con un ipad ni loco…en estos tiempos parece que no se pueda vivir sin iphones, blackberrys y demas tecnologia, que horror!

  7. Estoy de acuerdo contigo Isaac. Y eso que dice Salva que “las guias son cultura transmitida” es una mentira muy grande. Nombran algunas calles, monumentos, algún mapa…pero nada que no puedas encontrar en internet, luego si es que han estado en esos lugares, enumeran algún transporte público y sus horarios. Cuando se publica la guia ya han pasado un par de años quedando totalmente desfasada la información. Asi que bueno, para mirar algun mapa están bien 🙂 .

  8. Las guías son realmente tan malas, que la mayor parte de las veces están escritas por personas que NO CONOCEN el lugar, que NO HAN ESTADO, sólo buscan información y van recopilando y haciendo la guía.

  9. Respondiendo a Isaac he de decirle que ya que es tan “guay” porque ha viajado mucho, ya que ha estado allí y allá, también podría haber aprendido otra forma de dirigirse a las personas, por respeto vamos, aunque cómo ya sabemos el viajar no es la panacea ni viajando se aprende todo lo que hay que saber o se debería de saber, como por ejemplo el respeto al prójimo y educación. Esa seguridad insultante de algunos muy viajados que hacen afirmaciones como sentencias a mi parecer no muy acertadas denota que hay cosas que aunque des 40 vueltas al mundo no las vas a saber jamás. Eso de “agarraste la onda pibe” más bien parece sacado de unos adolescentes de barrio, que de un adulto muy viajado, con perdón.
    Si fuésemos más listos al igual qué intrépidos podríamos afirmar que para cierto tipo de viajero si pueden ser útiles las guías y para otros no. Depende del tiempo del que dispongamos y del tipo de viaje que queramos, por que te puedo asegurar que conozco a mucha gente que no dormiría ni comería en sitios que muchos valientes dicen que hicieron. ¡A la salud de todos. !

  10. Llegas a un pueblo, perdido de la mano de dios a las 6 de la mañana, nadie por la calle a esas horas a quien preguntarle y bendita guía que te dice donde dirigirte para encontrar un alojamiento o lo que necesites. Otras veces preguntas a los locales y acabas perdiendo los pocos días que tienes para viajar visitando cosas que no te interesan o dejándote los cuartos en la tienda de su primo.
    Está claro que lo bonito es dejarse llevar, pero la guía te puede ayudar muchas veces a hacer el viaje un poco más fácil, sobretodo cuando el tiempo que tenemos no nos permite darnos el lujo de ir vagando por ahí. Además a la hora de visitar monumentos son útiles, pues un local puede contarte sobre el monumento, pero no siempre están ahí para ello o no podéis entenderos en el mismo idioma.
    Cierto que cuando he viajado sin guía no he tenido mucho problema, pero tampoco me he sentido mejor que los que si la llevaban, cada cual que viaje como quiera, que manía la de algunos de creerse mas “guay” que los demás con cualquier tontería.

  11. Que una persona tan interesante nos cuente aquí sus vivencias y que 1 o 2 paletos por lo único que se preocupan es porque a este señor no le gustan las guías… manda tela

  12. Opino lo mismo que Mari. Es triste que una persona que viaja tanto quiera dar la impresión de estar un poco por encima de los demás. “A mí no me hacen falta las guías, eso es para simples turistas”. Pues yo también he viajado lo mío y a veces me parecen muy útiles, qué quiere que le diga. También la información de las guías de turismo. Por lo que respecta a preguntar a los lugareños, a veces resulta y a veces no. Pero si estás en un pueblo de sabe Dios dónde y no comprendes el idioma, ¿cómo te las arreglas?

    También me parece bastante osado afirmar que se siente “como un nativo” de los países a los que va. Francamente, eso es imposible. Yo he vivido dos años en Japón y no me he sentido como un nativo, aun con amigos japoneses y hablando en japonés. El sentirse como un nativo lleva muchos años, si es que se consigue, no es algo de un día para otro. Y, por lo tanto, es imposible haberse sentido como un nativo en 194 países. A veces a los “viajeros de pro” les pierde un poco ese afán de demostrar que van un paso más allá. Pero, pese a todo, ¡es desde luego una vida admirable y bien vivida!

  13. Precisamente lo que tiene viajar es que te abre la mente, pero a este hombre no sé si se la habrá abierto mucho, por el asco que parecen inspirarle los que no viajan como él. ¡Pero si él mismo es autor de guías! O por lo menos cuadernos de viaje, que digo yo que alguna información útil tendrán. Lo curioso es que un amigo compró ese de la vuelta al mundo en 1001 días y me dijo textualmente que le pareció un “tostón” y lo dejó a medio leer, ¡ja, ja! Igual les tiene manía a los de las guías porque le quitan mercado, no sé.

    El caso es que eso de preguntar a los lugareños no siempre funciona. Por varios motivos. Yo acabo de regresar de un viaje por la Toscana y he ido a pueblos que algunos amigos italianos no conocían. Y pueblos no muy lejanos de donde vivían ellos. No siempre los lugareños son expertos en cosas que ver. Y después están los lugareños a los que mejor no preguntar. En Marrakech, por ejemplo, como bien dice Mari, donde acabarás será en los curtidores, con un intenso olor a boñiga en el aire. Ahí llegué yo al preguntarle a uno de allí por dónde se iba a la mezquita de la medina. Nadie me lo supo o quiso decir y tuve que coger un taxi y decirle al tipo que me llevara. Para los lugareños, soy un euro con patas. A este, como solo viaja con una muda y una mochilita muy pequeña, el olor radiactivo que lo rodea probablemente los espante, pero debería de haberse llevado chascos similares, porque tú no llegas a un país y eres de repente ya más nativo que los nativos. Eres un extranjero. Seas viajero o turista, eres alguien que está de paso. Y digo yo que si vas a Camboya, verás Angkor Wat. Pues nadie te va a librar de pagar la entrada y mezclarte con los demás turistas, esa… ¡calaña!

  14. Tienes razón, Sibarita. Ese hombre, a pesar de que 30 años de su vida los ha pasado viajando, no es viajero porque no compra guías de turistas, y nos desprecia. Yo acabo de llegar de Ámsterdam y me he comprado una guía turística, y por lo tanto me considero viajero. Su libro sobre su vuelta al mundo en 1001 días, a pesar de que ganó en 1989 el Primer Premio Isabel Corral en la Librería Tierra de Fuego, por unanimidad de todos los componentes del jurado, es un libro malo porque no es una guía turística, es verdad, es mejor comprar y leer guías turísticas, como nosotros hacemos, que somos viajeros de verdad.
    Y Messi y Cristiano Ronaldo no son futbolistas porque no compran manuales para mejorar el juego de los principiantes, como hago yo y los de mi peña de Leganés. Messi y Ronaldo desprecian a los que compramos esas guías para mejorar el juego de fútbol. Estoy contigo, Sibarita, eres mi héroe.

  15. Me encantan sus libros, son relatos de lo que ve y los vivo como si yo fuese el. Gracias Jorge por compartir tus aventuras.

    Nota: Siempre leo sus libros tres veces y me pasa como con el Quijote …… cada vez los disfruto con diferencia.

  16. Esto es lo que opina (de un artículo de este año 2015) sobre las “guías” turísticas un viajero noruego, muy joven, uno de los mejores viajeros del mundo, que conoce todos los países del mundo, absolutamente todos, los 193 de las Naciones Unidas, llamado Gunnar Garfors:

    http://www.garfors.com/2015/01/10-reasons-why-travel-guide-books-are.html

    entre las peores críticas están que las “guías” te someten a la mediocridad de la mayoría de los turistas, que son antiguas cuando salen y la mayoría de los sitios que aconsejan ya son obsoletos, que te convierten en un estúpido turista por seguir a la manada, que los sitios aconsejados tienen un interés para la editorial que los publica o para el escritor de ellas (reciben propinas y gratuidades para que se les mencionen), te roba la originalidad para convertirte en un turista-robot, te priva de comunicarte y mezclarte con los nativos… y así hasta 10 razones para evitarlas, por no hablar del peso en tu mochila y el precio abusivo de ellas. Este gran viajero noruego aconseja el boca a boca, el consultar por internet en los foros viajeros sin intereses comerciales, y todo ello es gratis.

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