Algunos de los países Bálticos llevan años siendo uno de los destinos por descubrir de Europa. Me refiero en particular a Lituania, Letonia y Estonia, tres países que ofrecen algunos de los cascos histórico más bonitos de Europa, paisajes de costa, naturaleza, arquitectura y carreteras en perfecto estado para explorar. Todo ello sin las aglomeraciones de destinos masificados de Europa occidental. Los tres tienen en común que las distancias entre ciudades son cortas, el inglés se habla con soltura como segundo idioma, y sus ciudades asombran con sus cascos antiguos. Además cuentan con paisajes, naturaleza, arquitectura e historia que no dejan a nadie indiferente en una ruta e itinerario por países Bálticos.
Antes de partir en una ruta por países Bálticos.
Me refiero además de tener un itinerario (que verán a continuación), preparar nuestro móvil con apps como Google Maps o Maps.me donde descargar los mapas sin conexión. Si viajamos en julio o en agosto, es mejor tener reservas de alojamiento con anticipación.
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Esta es la ruta por Lituania, Letonia y Estonia.
Esta ruta recorre los tres países de sur a norte y puede completarse cómodamente en un tiempo de 10 a 14 días como mínimo ideal. Esto es no solo combinando ciudades históricas, naturaleza y cultura báltica sino también disfrutando del camino a un ritmo lento. Por supuesto se puede realizar en cualquier sentido.
La propuesta de la ruta es la siguiente:
Vilnius (Lituania) > Kaunas > Colinas de las Cruces > Riga (Letonia) > Parque Nacional de Gauja > Pärnu (Estonia) > Tallinn
Razones para conocer cada punto de la ruta.
A continuación encontrarás el detalle para detenerse en cada punto mencionado de la ruta.
Vilnius, una capital para dedicar dos días
El recorrido comienza en Vilnius, la capital de Lituania, un destino para el cual se recomienda destinar un total de 2 días completos de exploración. Esta ciudad enamora al pasear por el trazado de calles empedradas de su centro histórico, un sitio reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Durante la estadía es imprescindible subir hasta la histórica Torre de Gediminas para disfrutar de espectaculares vistas panorámicas. Además es imperdible cruzar el río para adentrarse en la colorida República de Užupis, un célebre barrio de espíritu bohemio y artístico que como curiosidad, se ha autoproclamado independiente dentro de la propia capital.

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La avenida peatonal más larga de Europa en Kaunas
La siguiente parada en suelo lituano nos llevará a la ciudad de Kaunas, donde un día será suficiente para descubrir sus principales atractivos. El mejor plan par a empezar será caminar por Laisvės Alėja, catalogada como la avenida peatonal más larga de toda Europa. Está rodeada de edificios que exhiben un estilo arquitectónico modernista. Otro punto de interés para completar la jornada será una visita a las ruinas del antiguo Castillo de Kaunas, una imponente fortaleza medieval emplazada justo en la confluencia de los ríos Nemunas y Neris.
La colina de las cruces
Aún en Lituania, es aconsejable una parada en la curiosa Colina de las Cruces, ubicada cerca de la ciudad de Šiauliai. Este paraje es un potente símbolo de fe, resistencia e identidad lituana a lo largo de las décadas. Al recorrer el sendero por la colina contemplaremos cientos de miles de cruces de diversos tamaños depositadas por fieles de todo el mundo, mientras el viento hará sonidos entre los amuletos metálicos para crear una atmósfera mística muy particular.
Riga, la bienvenida a Letonia
Cruzando la frontera hacia Letonia, en poco llegaremos a Riga, una majestuosa capital en la que se aconseja una estancia de al menos dos días. La experiencia incluye dejarse maravillar por las fachadas Art Nouveau en el distinguido barrio Centrs y adentrarse en la animada Plaza del Ayuntamiento para fotografiar la Casa de los Cabezas Negras. El itinerario gastronómico puede sumar una visita al Mercado Central, cuyas bulliciosas dependencias ocupan gigantescos hangares históricos utilizados originalmente para guardar zepelines de la Primera Guerra Mundial.

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La suiza letona en un Parque Nacional
Continuando en Letonia, es momento de dedicar un día a conocer la impresionante naturaleza del Parque Nacional de Gauja. Apodado frecuentemente como la «Suiza letona», este entorno natural se puede apreciar recorriendo senderos entre frondosos bosques e impresionantes vistas sobre el desfiladero del río Gauja. Entre sus puntos de interés destacan la misteriosa Cueva de Gutmanis, repleta de inscripciones históricas grabadas en la roca, y el Castillo de Turaida, sobresaliendo entre el perfil del bosque.
La capital del verano en Estonia
Al ingresar a Estonia, la ruta es una oportunidad para una parada relajante de al menos medio día en Pärnu. Conocida popularmente como la capital de verano de Estonia, esta ciudad costera es ideal para hacer una pausa. Sus principales atractivos incluyen extensas playas de arena fina, avenidas arboladas flanqueadas por pintoresca arquitectura tradicional de madera y modernos centros de spa.
El tesoro medieval de Europa en Tallinn
La sugerencia es terminar la ruta en Tallinn, la capital de Estonia, para la que se sugiere programar dos días de estadía. La ciudad presume de poseer uno de los cascos antiguos medievales mejor conservados de Europa. Se aprecia tanto caminando como desde la cima de la Colina de Toompea, con vistas panorámicas espectaculares del entramado urbano de tejados rojos, y la imponente silueta de la Catedral Alejandro Nevski. Otra propuesta interesante es conocer el presente creativo de Tallinn al recorrer el moderno distrito de Telliskivi, epicentro del diseño y la cultura urbana contemporánea.

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Fronteras, conducción y peajes
Los tres países bálticos pertenecen al espacio Schengen, así que los pasos de frontera entre ellos consisten simplemente en atravesar el límite con un cartel que indica que estamos en un nuevo país. Para conducir hay ciertas normas clave a respetar: los límites de velocidad son 50 km/h en ciudad, 90 km/h en carretera convencional y entre 110-120 km/h en autopista. En Estonia, la tolerancia al alcohol al volante es cero; en Letonia, el límite es de 0,5‰, y en Lituania, de 0,4‰. Las luces deben encenderse siempre, incluso de día. Por último, el combustible no es problema en ciudades y carreteras principales, pero en zonas rurales las gasolineras pueden escasear: por ello siempre es mejor repostar cuando el depósito esté al 50%.
Alojamiento, combustible y tiempos de conducción
En verano, Tallinn, Riga y Pärnu son ciudades con mucha demanda y por tanto se llenan rápido. Reserva en lo posible con al menos cuatro a seis semanas de antelación para conseguir buenas opciones a buen precio. Como alternativa, fuera de las capitales, encontrarás alojamiento rural sin necesidad de reservar con tanta anticipación. En cuanto a los tiempos en carretera, no serán demasiado extensos ya que las distancias son relativamente cortas.
En pocas palabras, una ruta que vale cada kilómetro
Los países Bálticos en verano son bastante sencillos de recorrer, además de variados en paisajes y cultura, y lo mejor, todavía libres de masificación. Tres países, un solo viaje, muchas historias que contar. Todo suena demasiado fácil y lo es. Una ruta e itinerario por países Bálticos para programar y disfrutar sin dudarlo.

Preparativos para el verano: Durante los meses de verano, el clima en los países bálticos puede ser variable, por lo que es aconsejable llevar ropa adecuada para diferentes condiciones meteorológicas. Además, considere la posibilidad de reservar alojamiento con antelación, especialmente en destinos populares, ya que la temporada alta atrae a numerosos turistas. No olvide incluir en su equipaje elementos esenciales como protector solar, repelente de insectos y un botiquín de primeros auxilios para garantizar una experiencia cómoda y segura.