Las historias de terror en Edimburgo y los tours turísticos van muy de la mano. Cuando estuve en mi viaje en esta ciudad, no solo que pude observar la convivencia de la ciudad con sus cementerios en pleno casco histórico, sino además conocer algunas de las historias de terror y leyendas oscuras al hacer el tour de los fantasmas de Edimburgo. Debo confesar que me encantan los mitos, y que no creo en absoluto en nada paranormal. Pero sin dudas tiene su gracia sumarse a este tipo de tours tan usuales en la capital de Escocia. Siempre sucede, que los mitos están asociados a historias muy reales, por lo tanto nos enseñan sobre el pasado de cada lugar.
En Edimburgo hay un cementerio en particular, emparentado con una auténtica historia real que resulta de terror en grandes dimensiones. Y de ello les quiero contar en este post: del cementerio que «da más miedo» en Edimburgo.
Edimburgo, una ciudad salida de un cuento (y con algunas historias de auténtico terror)
En mi viaje pude disfrutar de Edimburgo durante una semana, y entre tanto que me traje del viaje y esas experiencias, pude escribir una selección de 25 lugares que ver y tener en cuenta en una visita: desde sus callejones medievales, sus célebres pubs, el castillo en lo más alto dominando las vistas, y un singular skyline de piedra que parece sacado de un cuento medieval o gótico.
En muchas de esas caminatas por su casco antiguo, fue fácil observar y presentir que hay algo así como un «lado oscuro» de Edimburgo, en sus escaleras, sus pasajes que tienen algo inquietante por lo cerrados o grises que son. Es una sensación que hace a la atmósfera de la ciudad en ciertos rincones, y que se acrecienta mucho en días de niebla. Ese es el Edimburgo en su esencia, que parece una escenografía de película que muchos viajeros buscamos. Y particularmente es encantadora.

Es curiosos como en pleno corazón de la ciudad o a pasos del casco antiguo hay numerosos cementerios. En particular, justo detrás de la muy turística calle y puente George IV, existe un cementerio tranquilo y hasta apacible un día soleado: el cementerio de Greyfriars. Tiene mucho de esos cementerios anglosajones que se representan en las películas y animaciones: árboles torcidos, lápidas antiguas cubiertas de moho, y esa atmósfera con un sello escocés si vamos en días de niebla.
Es en este cementerio donde se sitúan algunas de las historias más escabrosas de la historia de Edimburgo: precisamente la del «ruidoso» espíritu (poltergeist) de Mackenzie, un personaje histórico, oscuro y sanguinario que habitó hace siglos en la ciudad. El mito es que en ese cementerio deambula su fantasma. Y que muchos visitantes, especialmente de noche, reportan sensaciones de terror al caminar por el lugar. Más allá de creencias en fenómenos sobrenaturales (un modo de llamar a fenómenos que tienen una explicación científica o psicológica), lo cierto es que el trasfondo histórico de este personaje da escalofríos con solo leer de él.

El escalofriante personaje histórico de “Mackenzie el Sangriento”
A veces me pregunto de que modo sería posible que un personaje histórico tan inquietante, escalofriante, y oscuro que existió en la realidad, podría evitar convertirse en una leyenda de fantasmas. En Edimburgo, y en el cementerio de Greyfriars tenemos todos los ingredientes para una receta de fantasmas y terror. En el siglo XVII vivió George Mackenzie, un abogado poderoso, que como tal se convirtió en mano firme del rey Carlos II. Fue el encargado designado por el rey para reprimir a los Covenanters, un movimiento religioso que defendía la autonomía de la Iglesia escocesa. Una clásica lucha entre el poder real y quienes lo desafiaban.
Pero el asedio a los covenanters fue mucho más que una represión. Lo que el despiadado Mackenzie hizo fue cumplir ante el rey como el líder ejecutor de un exterminio que incluía la persecución, el encarcelamiento, la tortura y la muerte de cientos de personas. Y como es de imaginar, todo era con condiciones brutales: los perseguidos eran condenados al hambre, al frío, a padecer enfermedades, a vivir y morir encadenados. Un auténtico horror. Por todas estas atrocidades Mackenzie recibió un apodo acorde que llevará para la eternidad: Bloody Mackenzie, Mackenzie el Sangriento.
Todas estas condenas y ejecuciones se realizaban en una cárcel situada en el actual cementerio de Greyfriars. Y lo curioso es que cuando Mackenzie muere, es enterrado en un mausoleo circular dentro del mismo cementerio donde habían agonizado cientos de sus víctimas.
El «espíritu de un genocida de antaño».
La historia del «fantasma» de Mackenzie lleva mencionado algunos siglos, pero su forma moderna del poltergeist revive una noche de lluvia de 1999. La leyenda extendida es que un hombre sin hogar, intentó refugiarse en ese año en la entrada del mausoleo de Mackenzie. En plena oscuridad, tropieza hasta caer dentro de una cámara con restos humanos y termina lastimado. Inmediatamente da testimonio de su experiencia de terror, y muchos empiezan a creer en el fantasma de Mackenzie haciendo maldades, más que en una simple caída.
Hoy la historia de este personaje oscuro con todos los títulos para ser una leyenda de fantasma, protagoniza los relatos de muchos guías de turismo que llevan grupos por este y otros cementerios de Edimburgo. La zona del Covenanters’ Prison en Greyfriars, parte del cementerio, está cerrada al público general para evitar accidentes, además de visitas no autorizadas de quienes buscan experimentar algo «paranormal». Solo se puede ingresar con guías autorizados. Lo curioso es que esa misma prohibición alimenta más suspicacias acerca de la presencia del fantasma entre la gente supersticiosa.
Greyfriars hoy: un destino obligado para los amantes de historias oscuras
Visitar y conocer en un tour guiado detalles de las historias de terror el cementerio de Greyfriars es parte de los atractivos de Edimburgo. También un modo de acercarse a la historia de este personaje nefasto de la historia, que aún hoy resulta escalofriante, más allá de «fantasmas». Y no hace falta creer en nada sobrenatural para sentir algo estremecedor en una visita nocturna a Greyfriars. El cementerio tiene una atmósfera difícil de olvidar: cuando uno se acerca al Black Mausoleum sin dudas se genera una sugestión si conocemos la historia de Mackenzie el Sangriento.
Greyfriars se volvió un punto imprescindible para viajeros no solo por esta historia. Hay muchas más. Por ejemplo, es un escenario enlazado con el origen de personajes de Harry Potter (allí está la tumba que inspiró el nombre Tom Riddle). Es recomendable hacer una visita nocturna guiada por Edimburgo para no perderse de estas y tantas otras historias: caminar por pasajes que pocas personas pueden recorrer, ver el Covenanters’ Prison por dentro y quedar cara a cara con el temido Black Mausoleum. Y mejor hacerlo acompañado para que sea más divertido que tenebroso :).
Y por cierto, el tour que menciono en el primer párrafo incluye la visita al cementerio de Greyfriars. Si vas en grupo a Edimburgo puedes optar por un tour en grupo privado que incluye este cementerio.
O también analizar hacer el tour teatralizado por los fantasmas subterráneos de Edimburgo. Como es de esperar en una ciudad con tantas historias, existe esta opción muy divertida para hacer en Edimburgo, siempre relacionado con historias escabrosas de fantasmas y leyendas en callejones y túneles de la ciudad.

Ya observarán que Edimburgo es una ciudad perfecta para los amantes de los misterios y ambientes tenebrosos. No duden en comentar sus experiencias y sus propias recomendaciones.
