El Camino de Santiago es una propuesta de viaje única, que incluye parte de aventura en un sendero de peregrinación histórico, además de un desafío y una experiencia inolvidable. Lo bueno es que es posible organizarlo de modo que sea tan exigente (o no) como lo deseamos. El Camino de Santiago de Compostela no lo realizan únicamente peregrinos, sino también senderistas, deportistas, o simples amantes de la naturaleza. Vale dejar claro que no requiere un gran estado físico, ni tiene un límite de edad. Y por si fuera poco y estás pensando hacerlo desde países distantes como México o Argentina, es una experiencia de viaje económica por varias razones que explicaremos en este post.
Breve historia del Camino de Santiago
El Camino de Santiago se consolida en la Edad Media, cuando según distintas leyendas se descubre la tumba del apóstol Santiago en Compostela. Esto sucede más precisamente en el siglo IX. Con el paso del tiempo, se fue convirtiendo en una de las principales sendas de peregrinación cristiana del continente europeo. En todo el trayecto se fueron construyendo iglesias, hospitales y albergues para los peregrinos, así como en las distintas variantes. Contrario a lo que se pueda pensar, el Camino de Santiago se encuentra en su punto máximo de afluencia de peregrinos y senderistas.
Hoy es una ruta cultural y espiritual de renombre mundial declarada como Patrimonio de la Humanidad en sus variantes con más historia. En un recorrido en cualquiera de sus tramos nos encontraremos con visitantes de todas partes del mundo, ya sea atraídos por su fe, la aventura, el interés cultural e histórico, o todas las razones anteriores sumadas. Y muchos de ellos son reincidentes por lo atractivo que resulta volver al camino.
Variantes del Camino de Santiago
Lo primero a saber al momento de organizar nuestro camino a Santiago de Compostela es que existen muchas variantes. Para empezar, el llamado Camino Francés es el más famoso. Para esta variante la mayoría de peregrinos comienzan desde los Pirineos caminando a través de Navarra, La Rioja, Castilla y finalmente Galicia. Otra variante muy famosa es la del Camino Portugués, que comienza en Lisboa o en Porto, hasta avanzar por el norte de Portugal hasta Santiago de Compostela (el Camino Portugués a su vez tiene otra variante costera).
El Camino del Norte sigue la costa del Cantábrico, ofreciendo paisajes espectaculares. Y como ventaja tiene menor afluencia de peregrinos. Lo mismo sucede con el Camino Primitivo, que está considerado el más antiguo, ya que fue la ruta original de Alfonso II en el siglo IX. El Primitivo es famoso por la belleza de sus paisajes ya que atraviesa zonas de montaña (especialmente en Asturias). Otras variantes incluyen la Vía de la Plata, que sube desde Sevilla por el oeste de España, o el Camino Inglés, que utilizan peregrinos británicos que llegan hasta Ferrol o A Coruña.

Cómo organizar el Camino de Santiago y presupuesto.
Para organizar el Camino de Santiago lo esencial es definir la ruta y el punto donde comenzar. En su mayoría los peregrinos eligen como primera experiencia el Camino Francés. Para cumplir con el objetivo de conseguir el diploma del Camino sellando la credencial, hay que hacer un mínimo de 200 kilómetros. Otra preocupación importante suele ser definir la época del año y la logística del viaje. En el Camino Francés la mayoría comienza en Saint-Jean-Pied-de-Port (Francia) para recorrer aproximadamente 800 km hasta Santiago de Compostela. Esto es a razón de unos 20 kilómetros diarios en promedio. Esta variante más famosa cuenta con la mejor infraestructura de albergues, señalización y ambiente entre peregrinos. Si eliges esta opción pasarás por Pamplona, Burgos y León, entre otras ciudades. Lo cierto es que en los últimos años la infraestructura se ha multiplicado en muchas variantes, como el Camino Portugués, el Camino Primitivo, etc.
En cuanto a presupuesto, el Camino de Santiago es una experiencia que no requiere un gran gasto diario promedio. Por ejemplo, los albergues donde se comparte habitación tienen un costo promedio de 10-20 euros la noche, aunque cada vez hay más opciones “personalizadas” en Paradores o establecimientos con más prestaciones y comodidades, incluyendo habitaciones privadas.
Agencias de viaje que resuelven la logística de la organización del Camino.
Así como es posible hacer todo el Camino de Santiago por nuestra cuenta, afortunadamente también existen agencias de viaje que se dedican exclusivamente a resolver la organización y logística del Camino.
Existe una agencia especializada en El Camino de Santiago de Compostela que resuelve desde cómo planificar la ruta (tanto para una persona como para grupos), así como otros aspectos del desafío de organizar tu propio Camino a Santiago. Por ejemplo, elegir los alojamientos, los traslados desde el punto de llegada a España hasta el punto de inicio del camino, e incluso el acompañamiento de uno de sus socios durante todo el recorrido.
Puedes consultar los servicios que ofrece esta agencia en particular desde países como Argentina, México, Colombia, República Dominicana, etc. Por ejemplo, puedes consultar los servicios para el Camino de Santiago desde México, o el Camino de Santiago desde Argentina. Precisamente al contratar este tipo de servicios encontraremos mucho más fácil y práctico resolver toda la logística del Camino, así como resolver nuestras dudas con asesoramiento especializado.

