17 paradas increíbles en la ruta entre Barcelona y Mónaco.

En este post encontrarás el paso a paso a modo de guía para hacer una ruta inolvidable desde Barcelona a Mónaco. Estos es explorando algunos de los destinos más encantadores y pintorescos del Mediterráneo tanto de España como de Francia. Por ejemplo, entre las paradas en la ruta entre Barcelona y Mónaco propongo detenerse en la belleza de Tossa de Mar y Calella de Palafrugell, con sus impresionantes playas y calas escondidas en la Costa Brava. O continuar hacia el pintoresco pueblo francés de Colliure, famoso por su ambiente bohemio y vistas costeras, conocer la Camarga Francesa con una parada en Aigues-Mortes, una ciudad medieval rodeada de salinas y paisajes únicos.

Además de visitar muchos pueblos, el plan será explorar ciudades como Girona, Marsella y Cannes, entre otras. La combinación de pueblos y ciudades harán que al encanto y tranquilidad se sume la historia y la sofisticación moderna. El final del viaje será también épico e inolvidable, inmersos en el glamour de Niza antes de llegar a Mónaco, disfrutando de la impresionante costa y los paisajes costeros a lo largo del camino. En resumen esta propuesta de ruta combina playas de ensueño, calas idílicas, paisajes costeros espectaculares y ciudades repletas de historia, ofreciendo una experiencia de viaje a mi entender difícil de olvidar entre las mejores rutas europeas.

¿Por qué vale tanto la pena hacer esta ruta?

La ruta de Barcelona a Mónaco que propongo atraviesa la Costa Brava catalana hasta llegar a la Costa Azul francesa con destino final a Mónaco (por supuesto se puede hacer en cualquiera de los dos sentidos). Pero en todo ese recorrido, la mayor cantidad de puntos a detenerse serán pueblos detenidos en el tiempo, siempre encantadores, donde cualquier soñaría con quedarse una noche (al menos). Será un viaje equilibrado entre los sitios más tranquilos y a pequeña escala, cantidad de rincones de costa y playa, calas escondidas (para el que guste de buscar y explorar), y cada tanto, ciudades importantes, más bulliciosas y llenas de energía, zonas de compra, y mucha historia.

Itinerario completo de la ruta con paradas imperdibles + detalles y distancia total

Como propongo, el viaje se inicia en Barcelona:

Barcelona > 1. Tossa de Mar > 2. Girona > 3. Calella de Palafrugell  > 4. Begur > 5. Cadaqués > 6. Colliure > 7. Narbonne > 8. Montpellier > 9. Aigues-Mortes (Camarga Francesa) > 10. Marsella > 11. Cassis > 12. Gassin > 13. Cannes > 14. Antibes > 15. Niza > 16. Villafranche-sur-Mer > 17. Èze  > Llegada a Mónaco

La distancia de esta ruta es de un total de 915 kilómetros lo que suma unas 13 horas continuas de conducción. Lejos de sugerir hacer todo en un ritmo acelerado, la condición ideal es dedicar la mayor cantidad de días para esta ruta. Un mínimo de 10 noches para dosificar bien el recorrer y explorar, con tiempos de descanso, de playa, de caminatas. Y para un tiempo ideal, creo que podemos extendernos hasta los 20 días y más. Según mi experiencia, es posible visitar unos 3 pueblos al día si son pequeños. Para las ciudades recomiendo un mínimo de un día y una noche en cada una de las que son parte del itinerario. Por supuesto que para Barcelona, el tiempo recomendado será de dos a tres noches como mínimo, especialmente si es nuestra primera vez.

Algunos posts guías para organizar este y otros viajes por Europa.

Estos son algunos posts guía que te pueden servir para organizar tu viaje por Europa:

Razones para hacer cada parada en la ruta entre Barcelona y Mónaco

Ahora sí iniciamos el recorrido guiado con todos los datos e información que necesitarás para tu camino y periplo mediterráneo por parte de España y Francia:

1. Tossa de Mar

Nuestra partida desde Barcelona nos lleva hasta Tossa de Mar como primer punto para detenerse. Y tal vez quedarse a hacer base una o más noches si queremos conocer esta zona de Costa Brava con esta guía que incluye sus alrededores. Son 102 kilómetros, algo más de una hora por autopistas y rutas.

Razones para visitar: Tossa de Mar, situada en la Costa Brava, es conocida por su encantador casco antiguo amurallado, playas cristalinas y el ambiente tranquilo y pintoresco. Qué hacer en un día: como en cada primera toma de contacto con el lugar, lo mejor será comenzar con una caminata por el casco antiguo que se eleva y asoma al mar en un promontorio rocoso rodeado de murallas. Encontrarás tiendas de artesanos, propuestas gastronómicas, miradores. Luego, dirígete a la playa principal para disfrutar del sol y nadar en sus aguas turquesas. Para celebrar el comienzo de esta ruta, termina el día con una cena de mariscos frescos en un restaurante frente al mar. O tal vez camina por la costa y su playa ya casi al anochecer.

2. Girona

Desde Tossa de Mar ponemos rumbo hacia el interior para conocer una de las capitales de provincia más asombrosas de España. Serán apenas 38 kiómetros y 40 minutos de ruta.

Razones para visitar: Girona es famosa por su impresionante casco antiguo en gran parte de aspecto medieval, así como también por sus coloridas casas a lo largo del río Onyar y su impresionante catedral dominando las vistas. Qué hacer en un día: mi recomendación es pasear sin rumbo por el casco antiguo, visitando la Catedral de Girona y el barrio judío (El Call). Además es imperdible cruzar los puentes sobre el río Onyar y disfruta de las vistas de las casas coloridas, otra vista emblemática de Girona. Encontrarás en todo el paseo zonas comerciales, así como escalinatas antiguas y rincones que invitan a varias fotos. Para completar la jornada almuerza en un restaurante local y finaliza el día explorando las murallas medievales con vistas panorámicas de la ciudad.

Ver más de mis recomendaciones para Girona

3. Calella de Palafrugell

Retomamos el camino hacia la costa para llegar a la que para mí es una de las ciudades más bonitas de la Costa Brava. Serán 55 kilómetros (unos 50 minutos).

Razones para visitar: Este antiguo y pintoresco pueblo pesquero se conserva casi inalterado sobre su frente costero de calas rocosas, playas de aguas claras. Es un pueblo pequeño pero precioso, y además, todo el entorno tiene senderos con el Camino de Ronda que te llevan a calas escondidas. Qué hacer en un día: si estamos de paso por Calella de Pallafrugel, lo esencial es caminar por sus calles y casas blancas, disfruta de un baño en las playas de Port Bo y Canadell, y hacer un almuerzo de mariscos frescos en un restaurante junto al mar. Si el tiempo permite, camina por el camino de ronda hasta Llafranc para disfrutar de vistas impresionantes de la costa. También si nos extendemos más, hay senderos preciosos para hace en el día.

Ver más:

4. Begur

En apenas 10 kilómetros y 10 minutos más estaremos en Begur.

Razones para visitar: Begur es otro buen ejemplo del encanto de la Costa Brava, conocido por su castillo medieval, su casco antiguo, sus barrios entre bosques de coníferas mirando al mar, y las hermosas calas y playas cercanas. Qué hacer en un día: Begur es ideal para xplorar el casco antiguo y subir al castillo de Begur para disfrutar de vistas panorámicas. Pero sobre todo para apreciar las playas de Sa Riera o Aiguablava para nadar y relajarte si el clima es el indicado. Y siempre, finalizar el día con una cena en uno de los restaurantes del casco antiguo.

5. Cadaqués

En camino a Cadaqués parasaremos por pueblos medievales preciosos como Pals, que los sugiero como parada en el camino. En 71 kilómetros rodeando la bahía de Roses llegaremos a Cadaqués, uno de los pueblos más apartados y escondidos de la Costa Brava. Con este pueblo nos despedimos de España.

Razones para visitar: Cadaqués es un pueblo que enamora a muchos, con su ambiente bohemio y su conexión con Salvador Dalí, que se inspiraba en sus paisajes. Es uno de los pueblos más pintorescos de la Costa Brava. Qué hacer en un día: El pueblo no es muy grande, y se puede caminar por las calles empedradas del casco antiguo, o desplazarse apenas un par de kilómetros para visitar la Casa-Museo de Salvador Dalí en Portlligat. Como siempre, disfrutar de un almuerzo frente al mar. Para el resto del día, plan en algunas de sus playas o llegar hasta el cercano Parque Natural del Cap de Creus.

Ver más de mis recomendaciones para visitar Cadaqués

6. Colliure

Son 60 kilómetros, y una hora y media para cruzar la frontera en dirección a Francia y llegar a Colliure. Hay una opción de ruta bordeando la costa y disfrutando de paisajes increíbles con vistas al Mediterráneo desde la altura del encuentro del Pirineo con el mar.

Razones para visitar: Colliure, en el sur de Francia, es conocido por su hermoso puerto, en torno al cual hay varias edificaciones de siglos de historia, como su castillo real. Qué hacer en un día: Colliure es una combinación de paseos junto al Mediterráneo, pequeñas calas y playas, el puerto y el casco antiguo. Un imperdible es la visita el Castillo Real de Colliure y la iglesia de Notre-Dame-des-Anges. También es plan ineludible almorzar en un restaurante con vistas al mar o explora las galerías de arte y tiendas locales. En Colliure el fin de día perfecto es con una caminata por el paseo marítimo.

7. Narbonne

En un tramo de 97 kilómetros llegaremos a Narbonne, en una hora y 10 minutos.

Razones para visitar: Narbonne, es una ciudad con un rico pasado romano, y por tanto ofrece historia, arquitectura y el infaltable encanto del sur de Francia. Qué hacer en un día: es una ciudad que destaca por la catedral de Saint-Just et Saint-Pasteur y el Palacio de los Arzobispos. Recorrer el mercado de Les Halles y disfrutar de un almuerzo con productos locales es el plan perfecto de mediodía. Luego, pasear por el Canal de la Robine y explorar las ruinas romanas. Si el tiempo nos alcanza, no es más plan seguir para hacer noche en Montpellier.

8. Montpellier

Otros 96 kilómetros nos separan de Montpellier. Esto es una hora y 10 minutos. En el camino también pasaremos por Beziérs, otra ciudad que invita a una parada para conocer su casco antiguo. Si llegamos a la noche a Montpellier, tendremos el día siguiente para conocer a grandes rasgos esta ciudad.

Razones para visitar Montpellier: es una ciudad con un marcado perfil universitario y una mezcla de arquitectura medieval y moderna. Qué hacer en un día: un buen paseo por el casco urbano puede comenzar en la Place de la Comédie, para luego visitar el Museo Fabre y explorar a pie el casco antiguo. Al mediodía es buen plan almorzar en un bistró local y pasear por el Jardín des Plantes (el jardín botánico universitarios de Montepellier). Antes de seguir camino, por la tarde una buena opción puede ser disfrutar de las vistas desde el Promenade du Peyrou.

9. Aigues-Mortes (Camarga Francesa)

En apenas 35 kilómetros y unos 40 minutos estaremos en Aigues-Mortes, nuestro siguiente pueblo luego de visitar ciudades más grandes como Montpellier. Es el momento de un respiro en las paradas en ruta entre Barcelona y Mónaco para disfrutar de más tranquilidad.

Razones para visitar: Aigues-Mortes es famosa por sus conservadas murallas medievales y su ubicación en la región de la Camarga. Qué hacer en un día: en el pueblo lo más usual es caminar y recorrer las murallas medievales, visitar la Torre de Constance y disfrutar de un paseo por el casco antiguo. También disfrutar de un almuerzo con especialidades locales. Por la tarde es buen plan realizar una excursión a la Camarga francesa.

En el Parque Natural Regional de la Camarga, es un ecosistema único de marismas. En una visita puedes observar flamencos rosados, toros y caballos blancos en su hábitat natural. Entre las actividades se puede disfrutar de paseos a caballo a través de marismas y lagunas saladas, o recorrer los senderos en bicicleta para una experiencia más activa. También es posible una visita a las salinas de Giraud, donde puedes aprender sobre la producción de sal y admirar los paisajes rosados. Para una inmersión cultural, asiste a un espectáculo de doma camarguesa o si coincides en fecha y tiempo, participa en festivales tradicionales, para esto puedes consultar la agenda de eventos locales.

10. Marsella

Sigue un tramo de 134 kilómetros, y una hora y media de ruta, para llegar hasta Marella, una gran ciudad con todas las legras.

Razones para visitar: Marsella, una ciudad portuaria plena de rincones con mucha historia, cultura diversa y como es de esperar, paisajes costeros urbanos que merecen caminarse. Qué hacer en un día: Marsella es una ciudad grande, por lo que si vamos solo un día tendremos que seleccionar y optimizar nuestro tiempo. Visitar el Puerto Viejo y la Basílica de Notre-Dame de la Garde está entre los puntos imperdibles. También recorrer el barrio del Panier y disfrutar de un almuerzo en uno de los restaurantes frente al mar. Para tiempo extra, es muy buen punto conocer el Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo (MuCEM) y si el clima acompaña, disfrutar en las playas cercanas. Para muchos, Marsella puede ser una ciudad más bulliciosa y probablemente caótica en comparación a los pueblos y paradas en la ruta entre Barcelona y Mónaco que propone este itinerario que les recomiendo. Sin embargo, es sumamente interesante de conocer.

11. Cassis

A muy poca distancia de Marsella está Cassis, 32 kilómetros y unos 30 minutos de distancia. Aunque todo dependerá del tráfico y la temporada que nos toque en nuestro viaje.

Razones para visitar Cassis: es un pueblo costero muy pintoresco, y sobre todo famoso por sus calas (calanques) y sus aguas turquesas. Qué hacer en un día: en Cassis es infaltable pasear por el puerto y el casco antiguo, pero como contaba, las calanques son preciosas para ver todo el año. Se puede realizar un recorrido en barco por las calas escondidos entre rocas. Y si es verano, directamente programar pasar un día en estas calas. También hay playas más accesibles en el pueblo, donde relajarse. Una de ellas puede ser la playa de la Grande Mer. También es un paseo bonito caminar por los acantilados de Cap Canaille.

12. Gassin

Después de seguir 108 kilómetros bordeando la costa, estaremos en Gassin en una hora y media.

Razones para visitar Gassin: situado en una colina, Gassin ofrece vistas panorámicas del golfo de Saint-Tropez y un encanto provenzal. Qué hacer en un día: creo que todo empieza por recorrer las calles del casco antiguo, disfrutar de las vistas desde los miradores. Y ya si dedicamos más tiempo, visitar las bodegas locales para degustar vinos. Tan cerca de este pueblo está la famosa Saint-Tropez, destino de elite con el encanto de la Costa Azul Francesa.

13. Cannes

Por cierto, vale contar que en el blog hay una guía para visitar la Costa Azul, donde menciono sus pueblos y destinos principales. En 87 kilómetros más desde Gassin estaremos en Cannes, poco más de una hora. Aunque en la Costa Azul en verano, todo requiere paciencia para desplazarse por las rutas más usuales junto a la costa.

Razones para visitar: Cannes quizás no precise tanta presentación, conocida por su famoso festival de cine. Es una ciudad de las emblemáticas entre la Costa Azul, con su nostalgia por la Bellle Epoque, y su lujo tan vigente, con el animado ambiente costero. Qué hacer en un día: Cannes es una ciudad para caminar, pasea por La Croisette, visitar el Palais des Festivals y toda el área, recorrer el casco antiguo de Le Suquet. También disfrutar de un almuerzo en uno de los restaurantes tan elegantes, y si es temporada de buen clima, relajarse en una de las playas urbanas, aunque no son tan espaciosas como uno imaginaría.

14. Antibes

Imagino que si estás en este post, y en esta idea de paradas en la ruta entre Barcelona y Mónaco, disfrutarás más (como yo) de los lugares más pequeños, tranquilos. Es el caso de Antibes. Serán apenas 12 kilómetros desde Cannes, unos 25 minutos en coche por la ruta.

Razones para visitar: Antibes es un pequeño pueblo famoso por su casco antiguo, su puerto deportivo y sus hermosas playas, todo a un paso para ir caminando. Qué hacer en un día: Explorar el casco antiguo, o visitar el Museo Picasso y recorrer el puerto deportivo están entre los imperdibles. Es muy tradicional pasar un rato en la arena en la playa de la Gravette. Por la tarde, es hermoso caminar por el paseo costero del Cap d’Antibes. Puedes ver en el blog mi post y fotos sobre mi visita a Antibes.

paradas en la ruta entre Barcelona y Mónaco

15. Niza

Son 22 kilómetros y apenas 20 minutos para llegar desde Antibes a Niza. Estaremos ya muy cerca de la frontera con Italia, y lo notaremos en la arquitectura y hasta en la gastronomía.

Razones para visitar: Niza, con su mezcla de influencias italianas y francesas, ofrece hermosos paseos, playas y una más que interesante vida y propuesta cultural con sus museos y actividades. Qué hacer en un día: es esencial pasear por el Promenade des Anglais, así como visitar el casco antiguo (Vieux Nice) y el mercado de Cours Saleya. La propuesta gastronómica es muy amplia, y será sin dudas parte de las tentaciones de este destino. Almorzar en un restaurante local y visitar el Museo Matisse es un plan ideal para un día completo. Y al atardecer finalizar la jornada con vistas panorámicas desde la Colina del Castillo.

16. Villefranche-sur-Mer

En dirección a la frontera y saliendo de Niza, en pocos minutos estaremos en nuestro siguiente destino. Apenas 8 kilómetros y unos minutos bordeando la costa.

Razones para visitar: Villefranche-sur-Mer es un pintoresco pueblo costero que contrasta con más tranquilidad con la animada Niza. Posee un puerto encantador y playas de aguas cristalinas. Qué hacer en un día: Recorrer el casco antiguo y el puerto, visitar la iglesia de San Miguel y la Rue Obscure. Almorzar en un restaurante frente al mar y relájate en la playa de la Marinière son todas posibilidades para una jornada relajada en este poblado tan turístico y residencial. También explorar la Ciudadela de Saint-Elme para disfrutar de vistas panorámicas.

17. Èze

Antes de llegar a nuestro final de recorrido, nuestra última pausa entre las paradas en la ruta entre Barcelona y Mónaco será este pueblo encaramado en las montañas junto al mediterráneo. Son otros 8 kilómetros y 20 minutos de viaje.

Razones para visitar: Èze es un pequeño pueblo medieval en lo alto de una colina, conocido por sus vistas panorámicas y sus jardines exóticos. Hay que aparcar el coche en el acceso al pueblo que es completamente peatonal. Qué hacer en un día: la visita consiste en simplemente caminar, pasear por las calles empedradas y las escalinatas del casco antiguo, y disfrutar de las vistas y miradores, además de su encanto. Es imperdible la visita de los Jardines Exóticos en lo más alto. También es una opción almorzar en un restaurante con terraza o visitar la fábrica de perfumes Fragonard. Terminar el día explorando los senderos que bajan hacia la costa también puede ser una opción. Aquí puedes ver más sobre mi visita a Èze

Solo restan 8 kilómetrros en descenso desde la altura de Éze para llegar a Mónaco, donde termina esta propuesta de ruta que ya puede seguir por Italia. Por ejemplo, no es mala idea conectar con esta otra propuesta de ruta por pueblos de la Riviera Italiana.

Espero les haya sido útil esta guía con todas las paradas en la ruta entre Barcelona y Mónaco, tan variada. Por supuesto que pueden multiplicarse las pausas en el camino, con tantas playas, más pueblos y rincones con encanto. No duden en compartir sus experiencias y sugerencias en comentarios.

2 comentarios de “17 paradas increíbles en la ruta entre Barcelona y Mónaco.”

  1. SAUL KON dice:

    ME ENCANTO EL RELATO DE LOS PUEBLOS Y QUE HACER EN CADA UNO Y DONDE ALOJARSE AUNQUE FALTO MONACO.MI PREGUNTA ES ,COMO CONVIEN HACERLO? ALQUILAR UN AUTO ,HACERLO EN TREN ,U OTRA OPCION,CUANTOS DIAS HAY QUE DEDICARLE A ESTE TRAYECTO ?gRACIAS

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