Un paradisíaco «mundo perdido», en Australia (islas Lord Howe)

El llamado insecto más raro del mundo, setas que brillan en la oscuridad, 13 especies de aves endémicas, un curioso tipo de palmera o un enorme murciélago. Fue una de las últimas islas de la tierra por descubrir, un sitio que el divulgador científico David Attenborough llegó a describir como «tan extraordinario que es casi increíble».

Lord_Howe_Island

Fanny Schertzer

Se llaman islas Lord Howe, y componen uno de los paraísos de Australia más particulares por varias razones: de origen volcánico, poseen una topografía espectacular, entre abruptas montañas que emergen cubiertas de verde, laderas escarpadas, bahías de aguas turquesa con un arco coralino, y sobre todo, una variedad de vida que incluye numerosas especies endémicas inmersas en un proceso evolutivo independiente (ya que nunca fueron parte de un continente).  Hay plantas y animales únicos (algunas especies amenazadas y otras ya extintas), además de arrecifes coralinos entre los más australes del planeta.

En resumen, una colección de paisajes deslumbrantes habitados por especies de clima templado y tropical en un extraño equilibrio, una pequeña área de tierra «perdida» en el océano Pacífico con tantas particularidades que ha sido reconocida como Patrimonio de la Humanidad por UNESCO.

Aunque se trata de un paraíso protegido en medio del Mar de Tasmania, unos 570 kilómetros al este de Port Macquarie, aunque nadie podría afirmar que en tiempos recientes (y actuales) haya sido protegido del modo en que requería un sitio tan particular. Sin embargo, los esfuerzos para proteger Lord Howe se van acrecentando.

Para dar cuenta del nivel de «rareza» biológica, se estima que la mitad de las plantas que crecen en la isla son endémicas. Un punto del planeta capaz de albergar por ejemplo, al que se ha llamado el «insecto más raro del mundo», el insecto palo de la isla de Lord Howe (Cryococelus australis). Aunque se lo creía extinto, hace unos pocos años se pudo redescubrir una colonia de éstos insectos en el cercano islote Pirámide de Ball, hoy bajo un programa de reproducción para reintroducirlos a las islas. Las particularidades del archipiélago se dan sobre todo por su aislamiento, la variedad de ecosistemas, y la inexistencia de cualquier impacto de vida humana hasta tiempos relativamente recientes.

La isla principal mide unos 10 kilómetros de norte a sur, y unos 2 kilómetros de ancho. Tiene una forma de medialuna que encierra una laguna y arrecife de coral. Todo, es el remanente de un volcán erosionado que hizo erupción desde el fondo del mar, una montaña que asoma desde el lecho submarino de 2.000 metros de profundidad. Como tesoro natural, apenas fue descubierto a ojos europeos hacia el año 1788.

La actual actividad turística, junto con la pesca, las especies invasoras y el cambio climático son las amenazas principales para la conservación. Por ello, se intenta limitar el número de visitantes y acrecentar los controles y las políticas de conservación. Algo que resulta razonable si se intenta preservar un paraíso único, como el que se ve en cada imagen:

Tracey & Doug

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Percita

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Lindy Buckley

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Las islas Lord Howe están situadas en el Pacífico Sur, a 700 kilómetros al noreste de Sydney. Administrativamente pertenecen a Nueva Gales del Sur.

 

 

En términos estrictamente turísticos, es un destino para aislarse del mundo, olvidarse de la señal de móviles, y someterse a un aislamiento con servicios y comodidades mínimas a sólo dos horas de vuelo desde Sydney o Brisbane.

 


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