5 destinos anti-Navidad (que se ven de fantasía) o ideas para alejarse de los mercadillos

Una colección de islas volcánicas rodeadas de arrecife, un desierto rojo, un rincón para desconectarse del mundo en Nueva Zelanda, o en la Patagonia. Un archipiélago africano donde encontrar el que tal vez sea el mar más turquesa del planeta.

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Michael Stout

Para no ser acusado de boicoteador compulsivo del espíritu navideño, en el blog hay una enorme lista (completada recientemente) con ideas y lugares para vivir una Navidad de cuentos, y con la fórmula esperable: pueblos apartados, clima frío y nieve, cabañas donde calefaccionarse al calor de un hogar. Todo un empalago (aunque sin pesebre) en tiempos de celebración y villancicos.

Ahora bien, hay buenas razones para pensar en tomar un rumbo contrario al espíritu navideño que se vive en tantas regiones del planeta: primero, la aglomeración de gente (y casi podríamos olvidar en éstas fechas reservar un vuelo a Laponia y Rovaniemi con su aldea de Santa Claus por una cuestión de poca anticipación). Pero es probable que la navidad parisina, o el año nuevo en Time Square tampoco sea una buena idea para nuestro bolsillo por entrar en la temporada alta de las festividades. Lo que sigue es una lista de ideas al estilo del blog (sitios curiosos) donde lejos del frío la idea es olvidar los abrigos y sólo un poco (apenas), el espíritu navideño. Salir de lo clásico para descubrir destinos que también tienen su magia:

1. Volcanes en el paraíso tropical (Polinesia Francesa)

Los paraísos se llaman Moorea, Bora Bora, y Raiatea, parte del archipiélago de las Islas Sociedad. Lejos de la nieve navideña como en pocos sitios del planeta, éstas islas-atolones emergieron como volcanes en un mar turquesa y un clima tropical, también amuralladas por arrecifes. Los volcanes hoy están inactivos y descansan cubiertos de una frondosa vegetación rodeados de playas con cocoteros y la tranquilidad plena. Vale aclarar, como destinos exclusivos requieren de un presupuesto generoso, empezando por la enorme distancia que hay que recorrer para llegar a ellos, pero pienso para adentro, que en pocas horas uno podría olvidarse de los renos:

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Jean Sebastien Roy

Marty B

Michael R Perry

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Marty B

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SF Brit

2. Una noche en un desierto rojo, en Jordania (Wadi Rum)

Nada más alejado de la nieve que un paisaje desértico (aunque raro, en algunos desiertos suele nevar). Y para elegir bien, no estaría mal el desierto (que dicen) está entre los más bonitos del planeta. Hace poco tuve la oportunidad de recorrer Wadi Rum siendo otoño en Jordania, y la temperatura estaba completamente agradable. Imagino que una Navidad con noche en un campamento beduino no es ninguna mala idea, ni de cerca. Wadi Rum es un desierto de arenas rojas, valles y montañas que emergen en la arena con acantilados redondeados de arenisca:

Matías Callone

Matías Callone

Matías Callone

Matías Callone

Matías Callone

Matías Callone

Matías Callone

Matías Callone

3. Desconectar del mundo en un rincón de Nueva Zelanda

Para aprovechar el verano austral, Navidad es una muy buena ocasión de poner rumbo a un país de maravillas como Nueva Zelanda. Para elegir destinos en grande, en un país que de por sí tiene enorme cantidad de oferta, me quedo con una selección de fotos de un paraíso intacto al estilo del Parque nacional Abel Tasman. Aunque aquí hay que disponerse a la aventura en una zona costera de la isla Sur donde se requiere cierta afición al trekking y la acampada entre playas prístinas, bosques y sendas para desconectar por completo del mundo:

Joshua Eckert

Tom

Christian Michel

Rosino

Christian Michel

Christian Michel

J. Brew

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4. A la caza del mar más turquesa del mundo (en Zanzíbar)

La Navidad puede ser una buena oportunidad de viajes para descubrir el mar con el color más turquesa del planeta. Y aquí, ya empieza el terreno de la subjetividad, pero puede que las islas de Zanzíbar se queden con uno de los mejores sitios en el podio. Zanzíbar suma un par de islas alejadas de la costa africana en Tanzania, un paraíso para olvidarse de la nieve por completo, y no extrañarla ni un poquito:

David Berkowitz

David Berkowitz

David Berkowitz

Mandy

Harvey Barrison

David Berkowitz

Fabio Di Lupo

David Berkowitz

Fabio Di Lupo

David Berkowitz

Jason Bagley

 

5. Buscar una colección de paisajes de montaña increíbles (en Patagonia)

La mejor época para conocer la Patagonia es el verano austral, y precisamente, la Navidad coincide con el comienzo del verano austral cuando las temperaturas y hasta el viento se moderan. Una Navidad austral podría tener vistas como las que siguen, y además, en el sur del mundo (tanto en el lado de Chile como Argentina) la fantasía y la magia la ponen por sí sola los paisajes patagónicos…¿hace falta más?:

Geoff Livingston (Cerro Torre, cerca de El Chaltén en Argentina)

Thomas Paris (Torres del Paine, Chile)

Matthew Roth (Fitz Roy, en Argentina)

Dan Lundberg (Cuernos del Paine, en Chile)

Mr Hicks46

Hasta aquí llegamos, y si aún no resulta convincente salirse del clima navideño…pues nada, no voy a insistir con cambios radicales, y dejo para escépticos el enlace a la segunda parte de la lista de 12 pueblos que parecen sacados de un cuento de Navidad (después de todo yo jamás descartaría ninguno de los destinos de la lista)

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