Cómo terminar con las excusas y salir de viaje

A veces resulta difícil creer que cueste  tanto salirse del esquema de lo que los mandatos de la sociedad nos inculcaron que debíamos hacer como adultos. Están tan incorporadas las ideas de “sentar cabeza” llegada una edad, o que viajar requiere tener mucho dinero, que muchas personas que sueñan con vagar por el mundo libremente, se encuentran dando, y dándose, excusas para postergar aquello que desean.

Alquiler de coches

Es tal el vértigo de dejar lo que se supone que da estabilidad (un trabajo, un lugar de residencia, la familia, etc.) que la mayoría de los viajeros no se animan a dar el primer paso. Desde nuestra sección de entrevistas a viajeros, siempre les pedimos consejos para los principiantes de este arte de andar por los caminos, y la mayoría ha coincidido que hay que dejar los prejuicios y excusas a un lado y animarse. Así, sin más. Si se espera tener todo pulcramente planificado o tener la cantidad de dinero suficiente, nunca se empezará a viajar.

En esta entrada nos encargaremos de desenmascarar las excusas más comunes para no viajar.

“Nunca podría renunciar a X”:

Piensas que ese hobby que amas tanto es algo sin lo que no podrías vivir, que jamás podrías dejar de gastar dinero, por ejemplo, en comprar cds para tu colección o de dejar de comprarte lo último que sale en telefonía celular. Se trata de priorizar, si realmente quieres viajar, debes proponerte ciertos recortes en los gastos –que al principio te resultarán imposibles de tolerar- pero que cuando pienses en que lo estás haciendo por una meta mayor, es probable que ya no importe tanto. Viajar requiere algunos sacrificios. Eso está en tu decisión.

“Viajaré cuando termine los estudios”

Esta es una excusa muy común (les reconozco que es la que yo más uso.) Lo cierto es que nadie recomienda dejar los estudios inconclusos pero sí que, si tu objetivo es viajar, empieces a juntar dinero mientras estás terminando los estudios. De manera que cuando consigas el título, ya tengas buenos ahorros para poder salir de viaje y que no te ocurra que los compromisos que vienen luego de la graduación, te retengan.

“Quiero viajar pero tengo hijos y una casa que mantener”.

Por supuesto que la situación varía de una persona a otra. Sin dudas, viajar cuando se tienen más obligaciones requiere mucha mayor determinación en el objetivo. Pero es igualmente posible.

Citaré dos casos: el de la familia Zapp, que ya son seis (Cande y Herman y sus cuatro hijos) dándole la vuelta al mundo hace diez años. No les sobra el dinero pero se las han ingeniado de manera de lograr seguir viajando a pesar de ser una familia numerosa. Como dice Herman “dos, cuatro, seis melones, ponlos en la camioneta y se irán acomodando en el camino”.

El segundo caso es el del profesor estadounidense Michael Schneider que cuenta en su libro “Con el dinero del otro muchacho” cómo se las ingenió para poder viajar teniendo familia. Su método ha sido sumamente ingenioso: durante las vacaciones, que eran varios meses durante el verano siendo docente, él conseguía trabajos para enseñar en el exterior. De esa forma, viajaba con su familia todo el verano y además, lograba dinero extra alquilando su casa mientras estaba fuera.

Por eso decimos, si la determinación es fuerte, no importa en qué situación te encuentres, siempre encontrarás la forma de salir por el mundo.

Más excusas:

Tengo miedo de viajar solo.

Mi trabajo sólo me da dos semanas para viajar al año.

Viajar es muy caro.

Viajar al extranjero es peligroso.

Ya soy grande para hospedarme en hostels.

Como dice la viajera argentina Aniko Villalba, “todo se reduce a una elección: en qué queremos gastar nuestros ingresos y nuestro tiempo; y en mi caso, ambos están destinados a viajar.”

¿Qué excusas escuchas? ¿Qué excusas decís? Si tu deseo es viajar, no esperes más.

Fuente: Art of Backpacking

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *